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12 de septiembre de 2011

Somalia. Los porqués del hambre Por Esther Vivas: ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.

La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.

Vivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?
La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos. contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.
La situación de hambruna en el Cuerno de África no es novedad. Somalia vive una situación de inseguridad alimentaria desde hace 20 años. Y, periódicamente, los medios de comunicación remueven nuestros confortables sofás y nos recuerdan el impacto dramático del hambre en el mundo. En 1984, casi un millón de personas muertas en Etiopía; en 1992, 300.000 somalíes fallecieron a causa del hambre; en 2005, casi cinco millones de personas al borde de la muerte en Malaui, por sólo citar algunos casos.
El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.
Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.
En muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos.) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea.) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.

Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no sólo en países de África, sino también en América Latina y Asia.
La subida del precio de cereales básicos es otro de los elementos señalados como detonante de las hambrunas en el Cuerno de África. En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010. Un alza que ha convertido a estos alimentos en inaccesibles. Pero, ¿cuáles son las razones de la escalada de los precios? Varios indicios apuntan a la especulación financiera con las materias primas alimentarias como una de las causas principales.
El precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.
La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.
Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan sólo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: "El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución".
Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema. Apostar por lo que el movimiento internacional de La Vía Campesina llama la "soberanía alimentaria", y recuperar la capacidad de decidir sobre aquello que comemos. Tomando prestado uno de los lemas más conocidos del Movimiento 15-M, es necesaria una "democracia real, ya" en la agricultura y la alimentación. www.ecoportal.net
Esther Vivas, del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, es autora de Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos.
El País, Madrid - http://www.elpais.com/global

8 de septiembre de 2011

Desarrollo e integración en el debate nacional

Desarrollo en el debate nacional
Por: Alicia Tejada Soruco
Las cifras de exportación y los Km de cemento se mostraron insuficientes: Los pueblos indígenas del TIPNIS, se encargaron de poner sobre la mesa todas las cartas, entre otras  la que interpela la noción “social” del desarrollo.  Entre sus demandas se encuentra la petición de una universidad indígena y del seguro de salud indígena limitando,  de principio,  la posibilidad de que las inversiones estatales en salud y educación, se negocien como compensaciones por los probables impactos negativos de una carretera pero al mismo tiempo buscando integración a las políticas “fuera del bosque”.
El visión agrarista, individualizadora y capitalista que introdujo el proceso de campesinización de los 50, fue interpelada  en los 90 con la emergencia política del movimiento indígena de Tierras Bajas que planteó Desarrollo con Identidad. En 20 años la CIDOB logró introducir derechos indígenas en casi medio centenar de leyes que reconocían que la tierra no era solo un recurso a ser explotado,  sino que contenía comunidades ecológicas y humanas inter dependientes. En estas visiones opuestas sobre el valor de la tierra radica también el conflicto con la política agraria del país que insiste en el “trabajo” y en la “explotación del recurso”, como un atributo que otorga mayor y mejor derecho.
Otra de las cartas que se echaron en la mesa de definiciones políticas- TIPNIS- ha sido la  ambiental que reclama poner en valor (y no en precio) las múltiples formas de vida y de relaciones que se re producen en los bosques de Bolivia. Esta propuesta no ha pasado la prueba frente a la visión que los asume únicamente como recursos con extraordinario valor en el mercado, base de la integración económica.
Pendiente aún la legislación sobre medio ambiente, bosques, biodiversidad, minería e hidrocarburos y sin embargo el gobierno ya definió la conversión de concesiones mineras, forestales y otras mediante DS;  ratificó la visión economicista en la Ley de revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria y la ampliación de la frontera agrícola y aprobó proyectos de “desarrollo”, como la carretera IIRSA-TIPNIS, que son objeto de serias consideraciones sobre su sustentabilidad ambiental y social e incluso económica. Se anuncia entonces un debate intenso en este periodo.
Hasta antes del TIPNIS se asumía la protección de la madre tierra, no como un principio romántico sino como la constatación del agotamiento de un modelo de desarrollo con altísimos costos ambientales y sociales, y la voluntad política de avanzar en un proceso que revierta tal situación. Ahora gran parte de los bolivianos tiene la seguridad de que tanto los tres niveles de gobierno, como los empresarios, la banca, los cocaleros, y colonizadores no garantizarían un sistema legal orientado en esa dirección, constatación que ha generado un creciente debate nacional.



1 de septiembre de 2011

Carta Abierta a evo Morales:me siento en la obligación de transmitirle mi preocupación por lo que está sucediendo en el TIPNIS" , ex presidente de la Asamblea Constituyente en el Ecuador

"Es imposible construir el sumak kawsay en esas condiciones"


CARTA DE ALBERTO ACOSTA A EVO MORALES; QUITO, 30 DE AGOSTO DE 2011

Alberto Acosta

El ex presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador envió a Evo Morales la carta que publicamos a continuación, solidarizándose con los indígenas del Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (TIPNIS) y pidiéndole que respete la posición que el propio gobierno de Morales ha proclamado muchas veces, de defensa de los recursos naturales y en particular "las resoluciones de Tiquipaya donde abiertamente se consagran estos derechos y se exige defender a la Madre Tierra contra el capitalismo explotador, avasallador y extractivista". Acosta es uno de los políticos más lúcidos del Ecuador y su voz se suma a todos aquellos que han puesto en evidencia las contradicciones del gobierno de Evo Morales, y la distancia entre el discurso demagógico y la realidad de sus acciones.



Estimado señor presidente del fraterno pueblo de Bolivia Evo Morales Ayma: Como hermano latinoamericano me siento en la obligación de transmitirle mi preocupación por lo que está sucediendo en el Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (TIPNIS). La posibilidad de que una carretera atreviese este refugio de vida y más aun de que esta sea una ruta para la apertura de la exploración y explotación petrolera en el Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure, teniendo al lado del parque las concesiones hidrocarburíferas de Chispani y Río Hondo a empresas trasnacionales, me mueve a escribirle.
Lo hago porque reconozco que Bolivia, Estado plurinacional, ha proclamado los derechos de las Naciones y de los Pueblos Indígenas, constitucionalizándolos. Lo hago porque usted ha difundido una política internacional de defensa de los derechos de la Naturaleza, firmando las resoluciones de Tiquipaya donde abiertamente se consagran estos derechos y se exige defender a la Madre Tierra contra el capitalismo explotador, avasallador y extractivista. Lo hago también porque su gobierno está jugando un papel central en el contexto internacional y por supuesto en su país en defensa de la Madre Tierra. Y también porque debemos ser profundamente solidarios con los caminos de transformación gestados en ese país hermano de Bolivia.
Me preocupa, señor presidente, las tensiones existentes en la Amazonia boliviana, por la creciente apertura a la actividad petrolera. Nosotros en Ecuador, por una dura experiencia de cuatro décadas, sabemos muy bien las amenazas y riesgos que esto implica. Nosotros conocemos los impactos y costos de esta actividad, expresados en distorsiones de carácter económico, en la destrucción de la Naturaleza y en la creación de condiciones deplorables de salud y seguridad para los pueblos que habitan nuestra Amazonia petrolerizada. Pueblos enteros, como los tetete y los sansahuari, desaparecieron por la actividad petrolera.
Señor presidente, es imposible construir el sumak kawsay en esas condiciones. Por eso mismo, desde la sociedad civil, en Ecuador se han desarrollado caminos de resistencia activa, como lo es el juicio en contra de la transnacional Chevron-Texaco, y caminos de construcción de alternativas, como es la propuesta de dejar el crudo en el subsuelo demandando una contribución internacional, plasmada en la Iniciativa Yasní-ITT.
La actividad petrolera, que responde a un patrón hegemónico de dominación del capital transnacional, utiliza diferentes estrategias para mimetizarse bajo urgencias nacionales. Construye presiones diversas para postergar las agendas nacionales y finalmente conlleva a incorporar nuevos territorios para la extracción de recursos indispensables para sostener el capitalismo transnacional, mientras se pierden espacios para construir el sumak kawsay.
Es indispensable, señor presidente, que abramos las puertas a diálogos amplios y respetuosos que nos permitan la transición plural y democrática hacia un modelo post extractivista, centrado en la vida y no en las demandas del capital. Hoy más que nunca, presionados por los perniciosos y graves efectos locales nacionales y globales, tenemos que superar la dependenciade los combustibles fósiles, resguardar territorios libres de petróleo, como bases para construcción del Buen Vivir, porque como usted muy acertadamente afirma
“Vivir Bien es pensar no sólo en términos de ingreso per-cápita, sino de identidad cultural, de comunidad, de armonía entre nosotros y con nuestra Madre Tierra”.
En este contexto se inscribe la propuesta de las organizaciones bolivianas de allanar el camino para la no explotación de los recursos del subsuelo de la región de la Amazonia, particularmente en el Territorio y Parque Nacional Isibore Sécure (TIPNIS), territorio de los pueblos Chimán, Yuracaré y Moxeño.
Solidarizándome con el proceso de cambio del pueblo boliviano y, además, consecuente con esa solidaridad, no puedo sino saludar a las organizaciones que están llamando la atención sobre los riesgos de estos proyectos extractivistas. Con el respeto que usted se merece, le recomiendo y alerto para que no sacrifiquen lo andado, que busque otros caminos para construir democráticamente una sociedad más justa y equitativa, capaz de atender las demandas de toda la población boliviana.
Con un saludo fraterno,

30 de agosto de 2011

Entevista a Joseph Stiglitz en la conferencia de Lindau “El ajuste lleva al estancamiento : Enemigo de la ortodoxia, presentó sus ideas en un encuentro mundial de galardonados en Alemania. Defendió las políticas de estímulo fiscal, dijo que el desempleo es el principal problema y elogió lo que hizo Argentina después del default.

Entevista a Joseph Stiglitz en la conferencia de Lindau
“El ajuste lleva al estancamiento
 
29-08-2011

Página 12

Enemigo de la ortodoxia, presentó sus ideas en un encuentro mundial de galardonados en Alemania. Defendió las políticas de estímulo fiscal, dijo que el desempleo es el principal problema y elogió lo que hizo Argentina después del default.

El economista Joseph Stiglitz fue la estrella y la oveja negra de la Conferencia de premios Nobel en la isla de Lindau, al sur de Alemania, que terminó ayer. El profesor de la Universidad de Columbia forma parte de un reducido grupo entre los 17 galardonados que participaron del encuentro, los que no reclaman públicamente medidas de austeridad sino mayores estímulos fiscales para enfrentar la crisis y reducir el desempleo.
Mientras que los jóvenes economistas y periodistas lo rodean en cada oportunidad, sus pares lo miran con recelo. Las declaraciones que hace sobre el fracaso y la incapacidad de las ideas económicas dominantes para comprender y ofrecer una respuesta a la crisis chocan con la visión que poseen otros Nobel. Estos especialistas consideran que el marco teórico no tuvo ninguna responsabilidad, posición que comparten muchos de los 373 economistas de todo el mundo que forman parte del evento y desestiman las críticas de Stiglitz.
Luego de varios intentos interrumpidos a pocos instantes de comenzar, el ganador del premio en 2001 concedió una entrevista a Página/12 durante una caminata desde el centro de conferencias hasta la ópera de la isla, donde debía participar de una reunión a puertas cerradas. A lo largo del recorrido, el economista destacó el desempeño de los “países emergentes” y señaló que Argentina debe profundizar la industrialización, ya que “los commodities no alcanzan para el desarrollo”, así como fortalecer el mercado interno. Antes de terminar el reportaje preguntó: “Parece que va a ser elegida de nuevo, ¿no?”, en referencia a Cristina Fernández de Kirchner. Y luego adelantó que “todavía no está confirmado, pero me parece que voy a volver a la Argentina en diciembre”.
–¿Por qué considera errados los planes de ajuste fiscal?
–Esas políticas llevan al estancamiento, se necesitan más planes de estímulo fiscal para recuperar el crecimiento y alcanzar menores niveles de desempleo en Estados Unidos y Europa. La política monetaria hoy no es efectiva. Los primeros paquetes de estímulo fiscal en 2008 funcionaron bien, si no la desocupación hubiera sido mucho mayor. Al mismo tiempo, esa expansión generó importantes déficit presupuestarios. La mejor forma para enfrentar esos déficit es con mayor gasto, la austeridad va en la dirección contraria. Es una visión equivocada, es la misma receta que aplicó el FMI en la Argentina. Sabemos lo que pasa: la economía se desacelera, luego entra en recesión y finalmente termina con una depresión. Sin crecimiento no es posible salir de la crisis. Cuanto más se demore el resultado político mayores serán la inestabilidad y los costos.
–Los argumentos contra los estímulos fiscales sostienen que esas medidas profundizarán todavía más los déficit.
–El problema no son los déficit presupuestarios, ni siquiera la recesión, el problema es el déficit de empleo que hay. Hoy en Estados Unidos tenemos 14 millones de desocupados, pero en realidad son 25 millones las personas que no pueden conseguir un empleo de tiempo completo. Esta situación sólo va a empeorar con los planes de austeridad. La mejor forma para enfrentar la crisis es crear puestos de trabajo. La teoría económica tradicional fracasó. Hay un principio muy simple llamado “multiplicador presupuestario”: si uno recauda impuestos y gasta dinero en forma balanceada de forma tal que no crezca el déficit, la economía crecerá. En el mediano plazo, esa política tiende a reducir el déficit y asegura la sustentabilidad de la economía porque el PIB crecerá y la deuda y el déficit serán más pequeños en términos relativos. Si uno diseña bien el multiplicador, el estímulo fiscal puede ser muy grande. En ese sentido, en Estados Unidos se pueden cobrar impuestos al uno por ciento más rico que concentra el 25 por ciento del ingreso, y gastar el dinero en inversiones que aseguren mayor crecimiento. Esa dinámica es un forma de resolver este dilema.
–¿La crisis estructural en Europa desencadenará la desintegración de la unión monetaria?
–Va a ser necesario más dinero para que funcione el euro, así como también va a ser necesario más dinero para que deje de hacerlo. De una forma u otra, Alemania va a perder mucho dinero. Hay vida después del default y de abandonar un sistema de tipo de cambio fijo. En la Argentina, el fin de la paridad cambiaria y el default tuvieron un alto costo. Luego de un período de caída, Argentina comenzó a crecer muy rápido, incluso en ausencia de lo que mucha gente considera las “mejores” prácticas económicas, con buenas políticas pero no perfectas. Yo creo que es muy difícil volver a unir un huevo revuelto, me parece que el euro es una muy buena iniciativa. Por eso, no creo que sea necesario que ningún país abandone el euro. Como le dije antes, es necesario impulsar planes de estímulo. Para eso se puede inyectar más recursos al Fondo de Estabilidad Financiera Europeo para hacer frente a los problemas de la región. También, es posible emitir eurobonos.
–¿La profundización de la crisis en Estados Unidos y Europa golpeará sobre los países en desarrollo?
–En 2010, el crecimiento global fue bueno. Hasta ahora, a los países emergentes les ha ido muy bien, ésa es una gran noticia. Muchos se recuperaron con fuerza, como China y Brasil. Pero si se profundiza la recesión en Estados Unidos y Europa, las economías emergentes van a tener dificultades. Creo que van a poder enfrentar una caída en las exportaciones, pero es necesario que fortalezcan la demanda interna. Si bien una disminución del crecimiento chino presionaría a la baja los precios de las commodities y eso golpearía a la Argentina, considero que China va a poder sortear la crisis y mantener así los niveles de demanda de esos productos.
–¿El buen desempeño de las economías como Argentina responde solamente a las exportaciones de bienes primarios y los elevados precios internacionales?
–No, esa situación va a beneficiar a América latina y otros países dependientes de las exportaciones de commodities. Pero esas exportaciones no son suficientes para garantizar el crecimiento sostenido y la reducción del desempleo, los países de la región como Argentina tienen que diversificar sus estructuras productivas, invertir en sectores de alta tecnología. Es un proceso que demora tiempo. Los países como Argentina, Brasil y China desplegaron muy buenas políticas macroeconómicas. Comprendieron la importancia de un estímulo keynesiano bien diseñado para apuntalar la economía y garantizar que el desempleo no se dispare. Hay un conjunto de aspectos que permiten que los países emergentes no se vean directamente afectados por la crisis. Por ejemplo, las regulaciones bancarias en muchos países son mucho mejores, de mejor calidad, que las de Estados Unidos y Europa. En algunos casos eso se debió a que los países ya habían atravesado grandes crisis. Argentina hizo muy bien las cosas en los últimos años para garantizar un fuerte crecimiento a tasas muy altas y controlar la inflación.
–¿La inflación es un problema para las economías emergentes?
–Argentina enfrenta, como muchos países emergentes, el desafío de controlar la inflación en un mundo en recesión. Es un tiempo muy difícil para llevar adelante esa tarea porque se experimentan shocks negativos de demanda y shocks inflacionarios externos. No hay una forma sencilla para atravesar ambos desafíos. El foco excesivo de los bancos centrales en controlar la inflación es un error, pero también es un error ignorar el fenómeno. La estabilidad financiera, el crecimiento y el empleo también tienen que formar parte de sus objetivos. La baja inflación no asegura el crecimiento sostenido. En Europa, la preocupación del Banco Central por los aumentos de precios es uno de los factores que debilita la economía. Por su parte Brasil logró crecer, pero su enfoque excesivo en la inflación ha dado como resultado tasas de interés muy elevadas, entre las más altas del mundo.
–¿Qué quiere decir cuando afirma que la teoría económica tradicional fracasó?
–Los modelos utilizados por los bancos centrales, economistas, los banqueros, crearon un marco de política que estuvo en el epicentro de la crisis. Decían que no era necesaria la regulación, que los mercados eran eficientes por su cuenta o que la baja inflación era suficiente para garantizar un sendero de crecimiento. La macroeconomía no se autorregula y no conduce al pleno empleo. El problema no es la simplificación a la que recurren los modelos, el asunto es que estos modelos dicen que la crisis no podía suceder. Si los modelos no contemplan a los bancos entonces no existe el crédito. ¿Cómo es posible pensar en estrategias para impulsarlo? En materia laboral, la teoría señalaba que uno de los problemas eran las rigideces en el mercado de trabajo. Pero los países donde hoy se profundiza el problema del desempleo son aquellos que más desregularon ese mercado. En cambio, donde no se aplicaron esas políticas el desempleo es menor. Uno de los principales problemas en nuestra sociedad es la creciente desigualdad, esa situación disminuye la demanda agregada y la brecha que se generó fue cubierta por una burbuja bancaria de consumo artificial que impulsó la inestabilidad. La agenda de la economía ignoró esto y pensaba que alcanzaba con aumentos de productividad. Los modelos dominantes tradicionales no se hacían las preguntas adecuadas.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-175542-2011-08-28.html

Carta a las izquierdas:El sigo pasado reveló que la relación de los humanos con la naturaleza es una relación de dominación contra la que hay que luchar

Carta a las izquierdas

Carta Maior
 
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=134729

No pongo en duda la existencia de un futuro para las izquierdas, pero su futuro no será una continuación lineal de su pasado. Definir aquello que las izquierdas tienen en común equivale a responder a la pregunta: ¿qué es la izquierda? La izquierda es un conjunto de posiciones políticas que comparten el ideal de que todos los seres humanos tienen el mismo valor y constituyen el valor supremo. Este ideal es puesto en duda siempre que hay relaciones sociales de poder desigual, es decir, de dominación. En este caso, algunos individuos o grupos satisfacen algunas de sus necesidades transformando a otros individuos o grupos en medios para sus fines. El capitalismo no es la única fuente de dominación, aunque es una fuente importante.
Las diferentes formas de entender este ideal han provocado varias divisiones. Las principales han surgido de respuestas opuestas a las preguntas siguientes. ¿Puede el capitalismo ser reformado con el fin de mejorar la suerte de los dominados o esto sólo es posible más allá del capitalismo? ¿La lucha social debe ser conducida por una clase (la clase obrera) o por diferentes clases o grupos sociales? ¿Debe llevarse a cabo dentro de las instituciones democráticas o fuera de ellas? ¿El Estado, en sí mismo, es una relación de dominación o puede ser movilizado para combatir las relaciones de dominación?
Las respuestas opuestas a estas preguntas estuvieron en el origen de violentas divisiones. En nombre de la izquierda se cometieron atrocidades contra la izquierda; pero, en su conjunto, las izquierdas dominaron el siglo XX (a pesar del nazismo, el fascismo y el colonialismo) y el mundo se volvió más libre e igual gracias a ellas. Este corto siglo de todas las izquierdas terminó con la caída del Muro de Berlín. Los últimos treinta años se han caracterizado, por un lado, por una gestión de ruinas e inercias y, por el otro, por la emergencia de nuevas luchas contra la dominación, con otros actores y lenguajes que las izquierdas no pudieron entender.
Mientras tanto, libre de las izquierdas, el capitalismo volvió a mostrar su vocación antisocial. Vuelve a ser urgente reconstruir las izquierdas para evitar la barbarie. ¿Cómo recomenzar? Con la aceptación de las siguientes ideas:
1) El mundo se ha diversificado y la diversidad se ha instalado dentro de cada país. La comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo; no hay internacionalismo sin interculturalismo.
2) El capitalismo concibe la democracia como un instrumento de acumulación; si es necesario, la lleva a la irrelevancia y, si encontrara otro instrumento más eficiente, prescindiría de ella (el caso de China). La defensa de la democracia de alta intensidad es la gran bandera de las izquierdas.
3) El capitalismo es amoral y no entiende el concepto de dignidad humana; su defensa es una lucha contra el capitalismo y nunca con el capitalismo (en el capitalismo, hasta las limosnas sólo existen como relaciones públicas).
4) La experiencia del mundo muestra que hay muchas realidades no capitalistas, guiadas por la reciprocidad y el cooperativismo, a la espera de ser valoradas como el futuro dentro del presente.
5) El siglo pasado reveló que la relación de los humanos con la naturaleza es una relación de dominación contra la que hay que luchar; el crecimiento económico no es infinito.
6) La propiedad privada sólo es un bien social si es una entre varias formas de propiedad y todas están protegidas; hay bienes comunes de la humanidad (como el agua y el aire).
7) El corto siglo de las izquierdas fue suficiente para crear un espíritu igualitario entre los seres humanos que se distingue en todas las encuestas; éste es un patrimonio de las izquierdas que ellas mismas están dilapidando.
8) El capitalismo necesita de otras formas de dominación para florecer (del racismo al sexismo y la guerra) y todas deben ser combatidas.
9) El Estado es un animal extraño, mitad ángel, mitad monstruo, pero sin él muchos otros monstruos andarían sueltos, insaciables en busca de ángeles indefensos. Mejor Estado, siempre; menos Estado, nunca.
Con estas ideas seguirán siendo varias las izquierdas, aunque ya no es probable que se maten las unas a las otras y es posible que se unan para detener la barbarie que se aproxima.
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Traducido por Antoni Jesús Aguiló y revisado por Àlex Tarradellas.
Boaventura de Sousa Santos es sociólogo y profesor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra (Portugal).
Fuente original: http://www.cartamaior.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=5169


29 de agosto de 2011

Wallerstein: Se vienen años de incertidumbre y caos mundial

Wallerstein: Se vienen años de incertidumbre y caos mundial

Sally Burch



El destacado académico de las ciencias sociales, Immanuel Wallerstein, es uno de los más connotados exponentes del pensamiento crítico contemporáneo y durante su reciente visita a Ecuador, ALAI conversó con él sobre la actual crisis de deuda que golpea duramente a Estados Unidos y sus consecuencias para los países emergentes y América Latina.
 
El investigador principal de la Universidad de Yale considera que el dólar ha entrado en un proceso grave e irreversible de pérdida de valor como moneda de reserva mundial, subrayando que era “el último poder serio que mantenía Estados Unidos”.
 
Wallerstein piensa que las diferentes medidas de emergencia que se están implementando en su país simplemente están retrasando la banca rota mundial. “Los daños son hechos concretos, la situación de los Estados Unidos es grave y no es recuperable”, recalca.
 
Estima que el desenlace ocurrirá dentro dos o tres años, con resultados caóticos para el sistema mundial porque “no habrá una moneda de reserva internacional” y tampoco existen condiciones para que otra moneda pueda ocupar ese rol.  Entonces con el fin del dólar como reserva mundial “van a existir cinco, seis o siete monedas importantes, una situación caótica porque habrá fluctuaciones enormes continuas”.
 
“Ni los gobiernos ni las firmas transnacionales, ni los mega-bancos, ni los individuos sabrán qué hacer. Una incertidumbre enorme paralizará el mundo, especialmente a los inversionistas”, advierte el académico estadounidense.
 
Mientras esto ocurre en un nivel macro de la economía norteamericana, paralelamente también en un plano más local se vienen produciendo serios problemas económicos.  “Comunidades urbanas pequeñas están entrando a la bancarrota y por ejemplo no pueden pagar las jubilaciones”, indica el científico social.
 
El investigador considera que en su país la clase media es la más afectada porque de un día a otro las familias pierden posición y los trabajadores que perdieron su empleo no pueden hallar otro puesto, especialmente las personas entre 40 y 60 años, llegando incluso a perder sus casas.  Es una situación que actualmente no tiene solución y no se observa posibilidad de encontrar una válvula de escape.
 
Además, Wallerstein señala que “la situación en Estados Unidos va a empeorar porque se va a eliminar la posibilidad que el gobierno sostenga gastos necesarios en este momento, creándose una situación peor que la actual. La fantasía del Tea Party está llevando a Estados Unidos y por consecuencia a todo el mundo en dirección de un crash”.
 
Teniendo en cuenta estas consideraciones el pronóstico del teórico norteamericano, para los próximos años, es bastante pesimista.  “Yo veo guerras civiles en múltiples países del norte, sobre todo en Estados Unidos donde la situación es mucho peor que en Europa occidental, aunque allá también hay posibilidades de guerra porque hay un límite hasta el cual la gente ordinaria acepta la degradación de sus posibilidades”.
 
China y países emergentes
 
Ante la crisis de Estados Unidos y Europa los países emergentes por el momento parecen vivir bien, sin embargo, desde el punto de vista de Wallerstein, esconden una falsa realidad porque todos estamos en una misma canasta.
 
Teniendo en cuenta que China es el principal tenedor de bonos norteamericanos, ese país afronta una disyuntiva muy delicada.  Wallerstein considera que si por un lado “deja de comprar bonos de Estados Unidos va a perder la oportunidad de colocar productos chinos en ese mercado, un problema muy serio para la China.  Al mismo tiempo, cuando el dólar pierda su posición relativa a las otras monedas sus bonos no van a valer mucho”.
 
Entonces, China se está arriesgando a perder enormemente tanto si se retira o si continúa en el mercado de bonos norteamericanos. Frente a esta situación considera que “lo más probable es que la China se vaya retirando poco a poco”. Justamente el problema está en determinar cuando es el momento perfecto para detener las inversiones, lo cual es imposible de señalar porque si lo supiéramos seríamos todos ricos, agrega el investigador.
 
Además de este serio problema que afronta China, explica que el país asiático atraviesa por una situación muy frágil desde el punto de vista de su economía interna, “porque los bancos chinos están en la misma situación que los bancos norteamericanos de hace dos o tres años”. Asimismo, la inflación limita posibilidades a China y a otros países emergentes como, por ejemplo, a Brasil.
 
En este contexto considera que los países emergentes, y en el caso de Suramérica la Unasur, deberán hallar los mecanismos de un “proteccionismo a corto plazo a fin de minimizar los daños que serán para todo el mundo.  No habrá países que escaparán de los daños pero serán más grandes para algunos que para otros”.
 
Preguntado sobre la construcción de una nueva arquitectura financiera regional, con iniciativas como el Banco del Sur o de una moneda regional como el Sucre, el académico valoró positivamente esas posibilidades para los pueblos de América del Sur. “La creación eventual de una moneda verdadera común será un elemento de fuerza económica en esta situación”.  En ese sentido citó como ejemplo que a pesar de las dificultades en Europa con el euro, la decisión de salvaguardar la moneda común “va a permitirles una posición política importante”.
 
Finalmente, como un mensaje para América Latina invitó a continuar con la reflexión sobre la necesidad de garantizar alimentos suficientes para su pueblo, agua para su pueblo, energía para su pueblo, como cuestiones mínimas y esenciales que deben hacer todos los gobiernos del Sur.

28 de agosto de 2011

TIPNIS: EL meollo del embrollo: Independientemente de la carretera del TIPNIS el gobierno ya se ha auto inflingido su peor derrota

Rubén Vargas
es periodista

El embrollo del TIPNIS, sobre el que han corrido y seguramente seguirán corriendo ríos de tinta de magnitudes amazónicas, si alguna virtud tiene es que muy rápidamente ha hecho evidente la contradicción más profunda que atraviesa el gobierno del presidente Evo Morales.
El meollo del asunto, anecdóticamente, es un pequeño olvido en la gestión del proyecto de la carretera que unirá al Chapare con el Beni: la consulta a los pueblos indígenas “dueños” de los territorios por los que, precisamente, pasará esa carretera.
El derecho a consulta, ya se sabe, está establecido en la Constitución Política del Estado (CPE) y en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), reconocido por el Estado boliviano, y por ello elevado a rango de ley. El olvido, en su momento, pudo ser reconocido y enmendado. Pero no ocurrió así.
Dado el curso que han tomado los acontecimientos, el meollo del asunto ha dejado de ser anecdótico. No se trata de ningún olvido. La pregunta de hoy es si el gobierno de Morales está dispuesto o no a cumplir los mandatos de la Constitución.
No es un asunto sencillo. El Estado, constituido por la Carta Magna aprobada en el referéndum nacional el 2009, es un Estado Plurinacional. Y esa cualidad, que la hace diferente a todas las constituciones de la Bolivia republicana, se basa, precisamente, en el reconocimiento de que en el territorio hoy boliviano desde tiempos inmemoriales existen pueblos indígenas y originarios, que esos pueblos son naciones, es decir que poseen territorio, lengua, cultura e instituciones propios, y que los miembros de esas naciones son sujetos de derechos especiales. Entre ellos, el derecho a ser consultados sobre proyectos gubernamentales que afecten sus territorios.
El embrollo del TIPNIS ha hecho aflorar esa contradicción (que no es, dicho se de paso, ninguna “contradicción creativa” del proceso de cambio, según la arquitectura conceptual del vicepresidente Álvaro García Linera). Y junto a esa contradicción, se ha hecho visible la incapacidad política del gobierno del presidente Morales para resolverla positivamente.
El estilo político del Mandatario, a despecho de los aires de cambio que él mismo proclama, es anacrónico. Es un viejo estilo que considera que la única vía para la resolución de los conflictos, pan de cada día en una sociedad democrática, es la aniquilación de los adversarios. Así actuó con los partidos “tradicionales”, así con la derecha de la ya olvidada “media luna”, así actúa con sus exaliados, con los disidentes de su propio partido y así, ahora, con las organizaciones de los pueblos indígenas que exigen el cumplimiento del derecho a la consulta. Que ese estilo político sea anacrónico no quiere decir que no sea susceptible de ser enriquecido con otras prácticas. Lo que hemos visto las últimas semanas demuestra que la voluntad de destrucción del enemigo puede llevar a la política, y hasta a la ley, a los más oscuros lodazales.
En el caso del TIPNIS, esta conducta política ha llevado, en los hechos, a una fractura de la base social que no sólo ha hecho posible que Evo Morales llegue al poder, sino también, a través del Pacto de Unidad, ha hecho posible la propia Constitución Política del Estado. Es más, en una perspectiva mayor, la convergencia de los intereses de indígenas y campesinos, y su movilización, le ha dado al Movimiento Al Socialismo (MAS) un horizonte político e histórico que no podía tener como partido cocalero. Hoy, del lado del Gobierno han quedado la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), los colonizadores (ahora llamados interculturales) y, por supuesto, los cocaleros. Los indígenas, otrora proclamados la reserva moral de la humanidad, han pasado a ser los enemigos del proceso de cambio.
Independientemente del desenlace del conflicto del TIPNIS (finalmente, el Gobierno ha puesto en movimiento todo su poder, que no es poco, para aniquilar a la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia, Cidob), las consecuencias políticas de este embrollo son de largo alcance. En el fondo, lo que la política del MAS está logrando es inviabilizar la construcción del Estado Plurinacional. Más allá de todas las victorias coyunturales que se pueda anotar, el MAS ya se ha auto-provocado su peor derrota. El resto es mera política.
Pero esto tampoco es nuevo.

Pacto militar-campesino
El discurso de Evo Morales con motivo del 6 de agosto ha dado señales suficientes para entender en qué dirección marcha la recomposición del bloque de poder. Ha proclamado que el proceso de cambio se asienta en dos sectores: las Fuerzas Armadas y los movimientos sociales.
A estas alturas, la identificación del Gobierno con las Fuerzas Armadas (y no al revés) no deja la menor duda. En cambio, el otro pie de su gobierno, es decir, los llamados movimientos sociales, amerita algunas precisiones. La primera es la fractura del bloque indígena-campesino. El conflicto del TIPNIS es su mayor evidencia. No es un asunto nuevo, ya desde el año pasado la Cidob está en la mira del Gobierno (ya entonces, para el Presidente, los indígenas de las tierras bajas eran títeres de Usaid). La segunda, tiene que ver con el “gasolinazo” de diciembre del 2010.
Morales entendió con toda lucidez que frente a ese giro liberal, ni el MAS ni él mismo podían controlar la política de las calles, es decir, la movilización popular. Inmediatamente sucedió el largo y violento enfrentamiento con la Central Obrera Boliviana (COB). Hoy, los “movimientos sociales”, con cuya fidelidad puede contar      el MAS, son, sobre todo, los colonizadores, los cocaleros y la CSUTCB.
A la vuelta de los años, en el horizonte se anuncia la conformación de la nueva base social del Gobierno: el pacto militar-campesino.

TIPNIS y la bomba del 21 de agosto: Después de haber "escuchado las demandas indígenas y las peticiones de miles de bolivianos con respecto al TIPNIS, el presidente habla de posibles alternativas pero también intenta desligitimar la marcha...

La pasada semana el gobierno llegó a acuerdos con dirigentes cívicos de Potosí y El Alto; mientras, la ABC comunicaba que existían 5 alternativas para el tramo II de la carretera. Algo podía hacernos imaginar que un acuerdo entre indígenas y el gobierno no estaba del todo lejos; sin embargo, el tablero fue pateado por Evo al responder que él no sería parte de la negociación, sino que sus ministros lo harían dado que al Presidente no tiene tiempo para ello. De ahí en más todo fue cayendo en picada, hasta el domingo 21 de agosto, día clave:
Evo, en el programa estatal “El pueblo es noticia” presentó un informe que evidencia, a través de un extracto de llamadas telefónicas, que tres dirigentes (Rafael Quispe, dirigente de la CONAMAQ; Pedro Nuni, diputado del MAS y Roxana Marupa, esposa del dirigente de la CIDOB, Adolfo Chávez) que forman parte de la marcha del TIPNIS, habrían mantenido contacto con la Embajada de Estados Unidos, más precisamente con el asesor de la Embajada en asuntos indígenas, Eliseo Abelo. Según el extracto de llamadas, Rafael Quispe conversó con la Embajada en días 2 y 20 de junio, 6 de julio y 15 de agosto. Una bomba la noticia, con repercusiones típicas en una sociedad que vive una época de una hiperinflación de la política. Veamos
Primera consigna. “¿Cómo es que se puede pinchar las llamadas telefónicas, en una sociedad que se hace llamar democrática? El gobierno es la peor dictadura de la historia”. En primer lugar, no se trata de un pinchazo. Hasta donde se sabe no existió ningún oyente oculto en las llamadas. En segundo lugar, estas mañas de entrometerse en la privacidad no es nada nuevo. Esta mañana en un programa televisivo, Víctor Hugo Cárdenas decía que pedir extractos de llamadas irrumpiendo la privacidad ajena es algo que siempre se lo ha hecho. Sin embargo, a fuerza de repetición esta tara no habrá de ser legal. ¿Cómo entonces, “legaliza” el gobierno esta figura? Según Sacha Llorenti, la acción se apoya en el artículo 306 del código penal y los artículos 44 y 45 de la Ley Orgánica del Ministerio Público. Por su parte, el Fiscal general del Estado, Mario Uribe, justifica la legalidad en el artículo 218 del código de procedimiento penal. Río revuelto
Segunda consigna. “Con los Estados Unidos ni a la esquina. El sólo hecho de tener una conversación con un representante oficial de la Casa Blanca, es un pecado que se lo paga en la hoguera. Es imperdonable e injustificable”. En esa línea esta el gobierno y gran parte de sus seguidores, unos por convicción y otros por conveniencia. En tiempos, donde la hegemonía yankee parece estar en entredicho, un negocio redondo es el antiimperialismo. Eso lo sabe muy bien el gobierno y a ello acude para deslegitimizar cualquier demanda que tenga que ver con el TIPNIS. Desde que asumió el gobierno Evo Morales acuso a diestra y siniestra a instituciones de los EEUU, y si sigue haciéndolo es porque esa mañita le da resultados. El país del Norte mete sus narices en todo lado, aunque esto no necesariamente quiera decir que exista una conspiración premeditada. Río revuelto
Así está la cosa. Como se puede ver la legalidad del acto pasa por interpretar a gusto del poderoso la ley, y no hay nada claro; tampoco se sabe de qué van esas llamadas. De acá en más lo del TIPNIS girará en torno a estos hechos colaterales que escapan del verdadero asunto de fondo. De ser una marcha con trasfondo político, según el gobierno, ha pasado a ser un hecho conspiratorio al proceso de cambio, la vuelta del capitalismo e imperialismo. Atrás quedan la biodiversidad, la reserva natural, etc. El instinto político puede más. Y es una pena
Se estima que 1425 personas conforman la marcha en defensa del TIPNIS, y por la ¿imprudencia? de tres dirigentes, justos pagarán por pecadores. Así nomas es.