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16 de septiembre de 2011

Carta Abierta al presidente Evo Morales: Diversas Instituciones y personalidades se dirigen al Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia Exhortando al diaólogo franco y abierto

Señor
Evo Morales Ayma
Presidente Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia
Presente


De nuestra mayor consideración,

La VIII Marcha de los Pueblos Indígenas de tierras bajas –demandando el resguardo de sus derechos ante la propuesta de construcción de la carretera que atravesaría el Territorio Indígena del Parque Isiboro-Sécure– ha trascendido el plano de reivindicación sectorial para convertirse en una preocupación de diversos sectores de la población, por tratarse de un área protegida que a la vez es un territorio indígena originario, amparado por leyes nacionales y convenios internacionales vigentes.

Nuestra Constitución Política encomienda expresamente al Estado garantizar el ejercicio de las libertades  y derechos individuales y colectivos, irrestricta e incondicionalmente, lo que incluye el derecho de la marcha indígena de continuar sin bloqueos ni acosos de ningún tipo. Por igual, quienes objetan las demandas y móviles de la movilización indígena  tienen todo el derecho a expresarlo, pero ninguno a impedir su paso, y menos a ejercer violencia alguna en su contra.

En este contexto nos dirigimos a usted, la máxima autoridad del Estado Plurinacional de Bolivia, preocupados por el rumbo que está tomando este conflicto y ante la eventualidad de que se produzcan hostigamientos y hechos de violencia cuando la marcha indígena llegue a Yucumo. Estamos convencidos que es deber del Gobierno, de los indígenas, de aquellos que no están de acuerdo con la movilización, y de la sociedad en su conjunto realizar los mayores esfuerzos para evitar enfrentamientos que podrían tener graves consecuencias que dañarían nuestra convivencia pacífica y democrática.

Creemos que el diálogo amplio, franco y constructivo, es la vía para trascender el conflicto, en el que las partes reconozcan y respeten los derechos y necesidades de los otros y encuentren un punto de consenso con una visión humana y sostenible. Con voluntad se puede encontrar soluciones positivas, explorando nuevas opciones y alternativas que beneficien a los actores directamente involucrados y al conjunto del pueblo boliviano.

Los abajo firmantes ejerciendo nuestro derecho ciudadano deseamos aportar a la transformación pacífica del conflicto y estamos convencidos de que es necesario que todas las organizaciones y representaciones sociales debemos expresarnos y asumir iniciativas con ese objetivo. Este es precisamente el sentido de esta comunicación.

Saludamos a usted con la mayor consideración,

Waldo Albarracín, ex Defensor del Pueblo; Xavier Albó; Tonchi Antezana (cineasta y Premio Nacional de Cultura); Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia;  Lupe Cajías; Fernando Calderón; Remberto Cárdenas; Amparo Carvajal, fundadora de la APDHB; Homero Carvalho Oliva; Germán Casassa Zapata; Daniel Castro, Asociación de Periodistas de Santa Cruz; Guillermo Dávalos Vela-Fundación SEPA; Cecilia Estrada  Ponce, Fundación Tierra; Fundación UNIR Bolivia; Gabriela Ichazo Elcuaz; Instituto de Formación Femenina Integral (IFFI); Gregorio Iriarte; María Gamboa Secretaria Ejecutiva Federación Departamental de Trabajadores en Salud;.Arnaldo Lijerón, Presidente Sociedad Geográfica del Beni; Nicolasa Machaca, nominada para el Premio Nobel de la Paz 2005; Wilder Molina; Carlos Hugo Molina, director CEPAD; Movimiento Juventud y Agua; Juan Carlos Núñez-Director Fundación Jubileo; Gustavo Pedraza; Julio Prudencio; Álvaro Puente; Luis Rico Arancibia; Gustavo Rodriguez Ostria; René Julio Ribera Paniagua, Director de la Comisión de Pastoral Indígena del Vicariato del Beni; José Ros Izquierdo; Carmen Beatriz Ruiz Parada; Martin Salas Terán (Director Académico La Fábrica-Escuela de Cine); Isaac Sandoval Rodríguez; Carmen Dunia Sandoval; Guillermo Siles Paz; Carlos Soria Galvarro, periodista; Justa Suárez Vaca; Luis Tamo Cayuba, Corregidor del Cabildo Indigenal de Trinidad, 2011; Alicia Tejada Soruco; Andrés Tórrez, director del Instituto para la Democracia UCB; Roger Emilio Tuero; Joel Vargas Vía-Fundación Iniciativas Ciudadanas para el Cambio Democrático; Selva Libertad Velarde Hurtado de Ribera, Ex Representante Departamental de la Defensoría del Pueblo, Beni; Lorenzo Vare Chávez, ex-Corregidor del Cabildo Indigenal de Trinidad, 1990;Javier Velasco; Francesco Zaratti


12 de septiembre de 2011

Somalia. Los porqués del hambre Por Esther Vivas: ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.

La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.

Vivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?
La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos. contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.
La situación de hambruna en el Cuerno de África no es novedad. Somalia vive una situación de inseguridad alimentaria desde hace 20 años. Y, periódicamente, los medios de comunicación remueven nuestros confortables sofás y nos recuerdan el impacto dramático del hambre en el mundo. En 1984, casi un millón de personas muertas en Etiopía; en 1992, 300.000 somalíes fallecieron a causa del hambre; en 2005, casi cinco millones de personas al borde de la muerte en Malaui, por sólo citar algunos casos.
El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.
Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.
En muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos.) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea.) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.

Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no sólo en países de África, sino también en América Latina y Asia.
La subida del precio de cereales básicos es otro de los elementos señalados como detonante de las hambrunas en el Cuerno de África. En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010. Un alza que ha convertido a estos alimentos en inaccesibles. Pero, ¿cuáles son las razones de la escalada de los precios? Varios indicios apuntan a la especulación financiera con las materias primas alimentarias como una de las causas principales.
El precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.
La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.
Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan sólo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: "El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución".
Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema. Apostar por lo que el movimiento internacional de La Vía Campesina llama la "soberanía alimentaria", y recuperar la capacidad de decidir sobre aquello que comemos. Tomando prestado uno de los lemas más conocidos del Movimiento 15-M, es necesaria una "democracia real, ya" en la agricultura y la alimentación. www.ecoportal.net
Esther Vivas, del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, es autora de Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos.
El País, Madrid - http://www.elpais.com/global

8 de septiembre de 2011

Desarrollo e integración en el debate nacional

Desarrollo en el debate nacional
Por: Alicia Tejada Soruco
Las cifras de exportación y los Km de cemento se mostraron insuficientes: Los pueblos indígenas del TIPNIS, se encargaron de poner sobre la mesa todas las cartas, entre otras  la que interpela la noción “social” del desarrollo.  Entre sus demandas se encuentra la petición de una universidad indígena y del seguro de salud indígena limitando,  de principio,  la posibilidad de que las inversiones estatales en salud y educación, se negocien como compensaciones por los probables impactos negativos de una carretera pero al mismo tiempo buscando integración a las políticas “fuera del bosque”.
El visión agrarista, individualizadora y capitalista que introdujo el proceso de campesinización de los 50, fue interpelada  en los 90 con la emergencia política del movimiento indígena de Tierras Bajas que planteó Desarrollo con Identidad. En 20 años la CIDOB logró introducir derechos indígenas en casi medio centenar de leyes que reconocían que la tierra no era solo un recurso a ser explotado,  sino que contenía comunidades ecológicas y humanas inter dependientes. En estas visiones opuestas sobre el valor de la tierra radica también el conflicto con la política agraria del país que insiste en el “trabajo” y en la “explotación del recurso”, como un atributo que otorga mayor y mejor derecho.
Otra de las cartas que se echaron en la mesa de definiciones políticas- TIPNIS- ha sido la  ambiental que reclama poner en valor (y no en precio) las múltiples formas de vida y de relaciones que se re producen en los bosques de Bolivia. Esta propuesta no ha pasado la prueba frente a la visión que los asume únicamente como recursos con extraordinario valor en el mercado, base de la integración económica.
Pendiente aún la legislación sobre medio ambiente, bosques, biodiversidad, minería e hidrocarburos y sin embargo el gobierno ya definió la conversión de concesiones mineras, forestales y otras mediante DS;  ratificó la visión economicista en la Ley de revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria y la ampliación de la frontera agrícola y aprobó proyectos de “desarrollo”, como la carretera IIRSA-TIPNIS, que son objeto de serias consideraciones sobre su sustentabilidad ambiental y social e incluso económica. Se anuncia entonces un debate intenso en este periodo.
Hasta antes del TIPNIS se asumía la protección de la madre tierra, no como un principio romántico sino como la constatación del agotamiento de un modelo de desarrollo con altísimos costos ambientales y sociales, y la voluntad política de avanzar en un proceso que revierta tal situación. Ahora gran parte de los bolivianos tiene la seguridad de que tanto los tres niveles de gobierno, como los empresarios, la banca, los cocaleros, y colonizadores no garantizarían un sistema legal orientado en esa dirección, constatación que ha generado un creciente debate nacional.



1 de septiembre de 2011

Carta Abierta a evo Morales:me siento en la obligación de transmitirle mi preocupación por lo que está sucediendo en el TIPNIS" , ex presidente de la Asamblea Constituyente en el Ecuador

"Es imposible construir el sumak kawsay en esas condiciones"


CARTA DE ALBERTO ACOSTA A EVO MORALES; QUITO, 30 DE AGOSTO DE 2011

Alberto Acosta

El ex presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador envió a Evo Morales la carta que publicamos a continuación, solidarizándose con los indígenas del Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (TIPNIS) y pidiéndole que respete la posición que el propio gobierno de Morales ha proclamado muchas veces, de defensa de los recursos naturales y en particular "las resoluciones de Tiquipaya donde abiertamente se consagran estos derechos y se exige defender a la Madre Tierra contra el capitalismo explotador, avasallador y extractivista". Acosta es uno de los políticos más lúcidos del Ecuador y su voz se suma a todos aquellos que han puesto en evidencia las contradicciones del gobierno de Evo Morales, y la distancia entre el discurso demagógico y la realidad de sus acciones.



Estimado señor presidente del fraterno pueblo de Bolivia Evo Morales Ayma: Como hermano latinoamericano me siento en la obligación de transmitirle mi preocupación por lo que está sucediendo en el Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (TIPNIS). La posibilidad de que una carretera atreviese este refugio de vida y más aun de que esta sea una ruta para la apertura de la exploración y explotación petrolera en el Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure, teniendo al lado del parque las concesiones hidrocarburíferas de Chispani y Río Hondo a empresas trasnacionales, me mueve a escribirle.
Lo hago porque reconozco que Bolivia, Estado plurinacional, ha proclamado los derechos de las Naciones y de los Pueblos Indígenas, constitucionalizándolos. Lo hago porque usted ha difundido una política internacional de defensa de los derechos de la Naturaleza, firmando las resoluciones de Tiquipaya donde abiertamente se consagran estos derechos y se exige defender a la Madre Tierra contra el capitalismo explotador, avasallador y extractivista. Lo hago también porque su gobierno está jugando un papel central en el contexto internacional y por supuesto en su país en defensa de la Madre Tierra. Y también porque debemos ser profundamente solidarios con los caminos de transformación gestados en ese país hermano de Bolivia.
Me preocupa, señor presidente, las tensiones existentes en la Amazonia boliviana, por la creciente apertura a la actividad petrolera. Nosotros en Ecuador, por una dura experiencia de cuatro décadas, sabemos muy bien las amenazas y riesgos que esto implica. Nosotros conocemos los impactos y costos de esta actividad, expresados en distorsiones de carácter económico, en la destrucción de la Naturaleza y en la creación de condiciones deplorables de salud y seguridad para los pueblos que habitan nuestra Amazonia petrolerizada. Pueblos enteros, como los tetete y los sansahuari, desaparecieron por la actividad petrolera.
Señor presidente, es imposible construir el sumak kawsay en esas condiciones. Por eso mismo, desde la sociedad civil, en Ecuador se han desarrollado caminos de resistencia activa, como lo es el juicio en contra de la transnacional Chevron-Texaco, y caminos de construcción de alternativas, como es la propuesta de dejar el crudo en el subsuelo demandando una contribución internacional, plasmada en la Iniciativa Yasní-ITT.
La actividad petrolera, que responde a un patrón hegemónico de dominación del capital transnacional, utiliza diferentes estrategias para mimetizarse bajo urgencias nacionales. Construye presiones diversas para postergar las agendas nacionales y finalmente conlleva a incorporar nuevos territorios para la extracción de recursos indispensables para sostener el capitalismo transnacional, mientras se pierden espacios para construir el sumak kawsay.
Es indispensable, señor presidente, que abramos las puertas a diálogos amplios y respetuosos que nos permitan la transición plural y democrática hacia un modelo post extractivista, centrado en la vida y no en las demandas del capital. Hoy más que nunca, presionados por los perniciosos y graves efectos locales nacionales y globales, tenemos que superar la dependenciade los combustibles fósiles, resguardar territorios libres de petróleo, como bases para construcción del Buen Vivir, porque como usted muy acertadamente afirma
“Vivir Bien es pensar no sólo en términos de ingreso per-cápita, sino de identidad cultural, de comunidad, de armonía entre nosotros y con nuestra Madre Tierra”.
En este contexto se inscribe la propuesta de las organizaciones bolivianas de allanar el camino para la no explotación de los recursos del subsuelo de la región de la Amazonia, particularmente en el Territorio y Parque Nacional Isibore Sécure (TIPNIS), territorio de los pueblos Chimán, Yuracaré y Moxeño.
Solidarizándome con el proceso de cambio del pueblo boliviano y, además, consecuente con esa solidaridad, no puedo sino saludar a las organizaciones que están llamando la atención sobre los riesgos de estos proyectos extractivistas. Con el respeto que usted se merece, le recomiendo y alerto para que no sacrifiquen lo andado, que busque otros caminos para construir democráticamente una sociedad más justa y equitativa, capaz de atender las demandas de toda la población boliviana.
Con un saludo fraterno,

30 de agosto de 2011

Entevista a Joseph Stiglitz en la conferencia de Lindau “El ajuste lleva al estancamiento : Enemigo de la ortodoxia, presentó sus ideas en un encuentro mundial de galardonados en Alemania. Defendió las políticas de estímulo fiscal, dijo que el desempleo es el principal problema y elogió lo que hizo Argentina después del default.

Entevista a Joseph Stiglitz en la conferencia de Lindau
“El ajuste lleva al estancamiento
 
29-08-2011

Página 12

Enemigo de la ortodoxia, presentó sus ideas en un encuentro mundial de galardonados en Alemania. Defendió las políticas de estímulo fiscal, dijo que el desempleo es el principal problema y elogió lo que hizo Argentina después del default.

El economista Joseph Stiglitz fue la estrella y la oveja negra de la Conferencia de premios Nobel en la isla de Lindau, al sur de Alemania, que terminó ayer. El profesor de la Universidad de Columbia forma parte de un reducido grupo entre los 17 galardonados que participaron del encuentro, los que no reclaman públicamente medidas de austeridad sino mayores estímulos fiscales para enfrentar la crisis y reducir el desempleo.
Mientras que los jóvenes economistas y periodistas lo rodean en cada oportunidad, sus pares lo miran con recelo. Las declaraciones que hace sobre el fracaso y la incapacidad de las ideas económicas dominantes para comprender y ofrecer una respuesta a la crisis chocan con la visión que poseen otros Nobel. Estos especialistas consideran que el marco teórico no tuvo ninguna responsabilidad, posición que comparten muchos de los 373 economistas de todo el mundo que forman parte del evento y desestiman las críticas de Stiglitz.
Luego de varios intentos interrumpidos a pocos instantes de comenzar, el ganador del premio en 2001 concedió una entrevista a Página/12 durante una caminata desde el centro de conferencias hasta la ópera de la isla, donde debía participar de una reunión a puertas cerradas. A lo largo del recorrido, el economista destacó el desempeño de los “países emergentes” y señaló que Argentina debe profundizar la industrialización, ya que “los commodities no alcanzan para el desarrollo”, así como fortalecer el mercado interno. Antes de terminar el reportaje preguntó: “Parece que va a ser elegida de nuevo, ¿no?”, en referencia a Cristina Fernández de Kirchner. Y luego adelantó que “todavía no está confirmado, pero me parece que voy a volver a la Argentina en diciembre”.
–¿Por qué considera errados los planes de ajuste fiscal?
–Esas políticas llevan al estancamiento, se necesitan más planes de estímulo fiscal para recuperar el crecimiento y alcanzar menores niveles de desempleo en Estados Unidos y Europa. La política monetaria hoy no es efectiva. Los primeros paquetes de estímulo fiscal en 2008 funcionaron bien, si no la desocupación hubiera sido mucho mayor. Al mismo tiempo, esa expansión generó importantes déficit presupuestarios. La mejor forma para enfrentar esos déficit es con mayor gasto, la austeridad va en la dirección contraria. Es una visión equivocada, es la misma receta que aplicó el FMI en la Argentina. Sabemos lo que pasa: la economía se desacelera, luego entra en recesión y finalmente termina con una depresión. Sin crecimiento no es posible salir de la crisis. Cuanto más se demore el resultado político mayores serán la inestabilidad y los costos.
–Los argumentos contra los estímulos fiscales sostienen que esas medidas profundizarán todavía más los déficit.
–El problema no son los déficit presupuestarios, ni siquiera la recesión, el problema es el déficit de empleo que hay. Hoy en Estados Unidos tenemos 14 millones de desocupados, pero en realidad son 25 millones las personas que no pueden conseguir un empleo de tiempo completo. Esta situación sólo va a empeorar con los planes de austeridad. La mejor forma para enfrentar la crisis es crear puestos de trabajo. La teoría económica tradicional fracasó. Hay un principio muy simple llamado “multiplicador presupuestario”: si uno recauda impuestos y gasta dinero en forma balanceada de forma tal que no crezca el déficit, la economía crecerá. En el mediano plazo, esa política tiende a reducir el déficit y asegura la sustentabilidad de la economía porque el PIB crecerá y la deuda y el déficit serán más pequeños en términos relativos. Si uno diseña bien el multiplicador, el estímulo fiscal puede ser muy grande. En ese sentido, en Estados Unidos se pueden cobrar impuestos al uno por ciento más rico que concentra el 25 por ciento del ingreso, y gastar el dinero en inversiones que aseguren mayor crecimiento. Esa dinámica es un forma de resolver este dilema.
–¿La crisis estructural en Europa desencadenará la desintegración de la unión monetaria?
–Va a ser necesario más dinero para que funcione el euro, así como también va a ser necesario más dinero para que deje de hacerlo. De una forma u otra, Alemania va a perder mucho dinero. Hay vida después del default y de abandonar un sistema de tipo de cambio fijo. En la Argentina, el fin de la paridad cambiaria y el default tuvieron un alto costo. Luego de un período de caída, Argentina comenzó a crecer muy rápido, incluso en ausencia de lo que mucha gente considera las “mejores” prácticas económicas, con buenas políticas pero no perfectas. Yo creo que es muy difícil volver a unir un huevo revuelto, me parece que el euro es una muy buena iniciativa. Por eso, no creo que sea necesario que ningún país abandone el euro. Como le dije antes, es necesario impulsar planes de estímulo. Para eso se puede inyectar más recursos al Fondo de Estabilidad Financiera Europeo para hacer frente a los problemas de la región. También, es posible emitir eurobonos.
–¿La profundización de la crisis en Estados Unidos y Europa golpeará sobre los países en desarrollo?
–En 2010, el crecimiento global fue bueno. Hasta ahora, a los países emergentes les ha ido muy bien, ésa es una gran noticia. Muchos se recuperaron con fuerza, como China y Brasil. Pero si se profundiza la recesión en Estados Unidos y Europa, las economías emergentes van a tener dificultades. Creo que van a poder enfrentar una caída en las exportaciones, pero es necesario que fortalezcan la demanda interna. Si bien una disminución del crecimiento chino presionaría a la baja los precios de las commodities y eso golpearía a la Argentina, considero que China va a poder sortear la crisis y mantener así los niveles de demanda de esos productos.
–¿El buen desempeño de las economías como Argentina responde solamente a las exportaciones de bienes primarios y los elevados precios internacionales?
–No, esa situación va a beneficiar a América latina y otros países dependientes de las exportaciones de commodities. Pero esas exportaciones no son suficientes para garantizar el crecimiento sostenido y la reducción del desempleo, los países de la región como Argentina tienen que diversificar sus estructuras productivas, invertir en sectores de alta tecnología. Es un proceso que demora tiempo. Los países como Argentina, Brasil y China desplegaron muy buenas políticas macroeconómicas. Comprendieron la importancia de un estímulo keynesiano bien diseñado para apuntalar la economía y garantizar que el desempleo no se dispare. Hay un conjunto de aspectos que permiten que los países emergentes no se vean directamente afectados por la crisis. Por ejemplo, las regulaciones bancarias en muchos países son mucho mejores, de mejor calidad, que las de Estados Unidos y Europa. En algunos casos eso se debió a que los países ya habían atravesado grandes crisis. Argentina hizo muy bien las cosas en los últimos años para garantizar un fuerte crecimiento a tasas muy altas y controlar la inflación.
–¿La inflación es un problema para las economías emergentes?
–Argentina enfrenta, como muchos países emergentes, el desafío de controlar la inflación en un mundo en recesión. Es un tiempo muy difícil para llevar adelante esa tarea porque se experimentan shocks negativos de demanda y shocks inflacionarios externos. No hay una forma sencilla para atravesar ambos desafíos. El foco excesivo de los bancos centrales en controlar la inflación es un error, pero también es un error ignorar el fenómeno. La estabilidad financiera, el crecimiento y el empleo también tienen que formar parte de sus objetivos. La baja inflación no asegura el crecimiento sostenido. En Europa, la preocupación del Banco Central por los aumentos de precios es uno de los factores que debilita la economía. Por su parte Brasil logró crecer, pero su enfoque excesivo en la inflación ha dado como resultado tasas de interés muy elevadas, entre las más altas del mundo.
–¿Qué quiere decir cuando afirma que la teoría económica tradicional fracasó?
–Los modelos utilizados por los bancos centrales, economistas, los banqueros, crearon un marco de política que estuvo en el epicentro de la crisis. Decían que no era necesaria la regulación, que los mercados eran eficientes por su cuenta o que la baja inflación era suficiente para garantizar un sendero de crecimiento. La macroeconomía no se autorregula y no conduce al pleno empleo. El problema no es la simplificación a la que recurren los modelos, el asunto es que estos modelos dicen que la crisis no podía suceder. Si los modelos no contemplan a los bancos entonces no existe el crédito. ¿Cómo es posible pensar en estrategias para impulsarlo? En materia laboral, la teoría señalaba que uno de los problemas eran las rigideces en el mercado de trabajo. Pero los países donde hoy se profundiza el problema del desempleo son aquellos que más desregularon ese mercado. En cambio, donde no se aplicaron esas políticas el desempleo es menor. Uno de los principales problemas en nuestra sociedad es la creciente desigualdad, esa situación disminuye la demanda agregada y la brecha que se generó fue cubierta por una burbuja bancaria de consumo artificial que impulsó la inestabilidad. La agenda de la economía ignoró esto y pensaba que alcanzaba con aumentos de productividad. Los modelos dominantes tradicionales no se hacían las preguntas adecuadas.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-175542-2011-08-28.html

Carta a las izquierdas:El sigo pasado reveló que la relación de los humanos con la naturaleza es una relación de dominación contra la que hay que luchar

Carta a las izquierdas

Carta Maior
 
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=134729

No pongo en duda la existencia de un futuro para las izquierdas, pero su futuro no será una continuación lineal de su pasado. Definir aquello que las izquierdas tienen en común equivale a responder a la pregunta: ¿qué es la izquierda? La izquierda es un conjunto de posiciones políticas que comparten el ideal de que todos los seres humanos tienen el mismo valor y constituyen el valor supremo. Este ideal es puesto en duda siempre que hay relaciones sociales de poder desigual, es decir, de dominación. En este caso, algunos individuos o grupos satisfacen algunas de sus necesidades transformando a otros individuos o grupos en medios para sus fines. El capitalismo no es la única fuente de dominación, aunque es una fuente importante.
Las diferentes formas de entender este ideal han provocado varias divisiones. Las principales han surgido de respuestas opuestas a las preguntas siguientes. ¿Puede el capitalismo ser reformado con el fin de mejorar la suerte de los dominados o esto sólo es posible más allá del capitalismo? ¿La lucha social debe ser conducida por una clase (la clase obrera) o por diferentes clases o grupos sociales? ¿Debe llevarse a cabo dentro de las instituciones democráticas o fuera de ellas? ¿El Estado, en sí mismo, es una relación de dominación o puede ser movilizado para combatir las relaciones de dominación?
Las respuestas opuestas a estas preguntas estuvieron en el origen de violentas divisiones. En nombre de la izquierda se cometieron atrocidades contra la izquierda; pero, en su conjunto, las izquierdas dominaron el siglo XX (a pesar del nazismo, el fascismo y el colonialismo) y el mundo se volvió más libre e igual gracias a ellas. Este corto siglo de todas las izquierdas terminó con la caída del Muro de Berlín. Los últimos treinta años se han caracterizado, por un lado, por una gestión de ruinas e inercias y, por el otro, por la emergencia de nuevas luchas contra la dominación, con otros actores y lenguajes que las izquierdas no pudieron entender.
Mientras tanto, libre de las izquierdas, el capitalismo volvió a mostrar su vocación antisocial. Vuelve a ser urgente reconstruir las izquierdas para evitar la barbarie. ¿Cómo recomenzar? Con la aceptación de las siguientes ideas:
1) El mundo se ha diversificado y la diversidad se ha instalado dentro de cada país. La comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del mundo; no hay internacionalismo sin interculturalismo.
2) El capitalismo concibe la democracia como un instrumento de acumulación; si es necesario, la lleva a la irrelevancia y, si encontrara otro instrumento más eficiente, prescindiría de ella (el caso de China). La defensa de la democracia de alta intensidad es la gran bandera de las izquierdas.
3) El capitalismo es amoral y no entiende el concepto de dignidad humana; su defensa es una lucha contra el capitalismo y nunca con el capitalismo (en el capitalismo, hasta las limosnas sólo existen como relaciones públicas).
4) La experiencia del mundo muestra que hay muchas realidades no capitalistas, guiadas por la reciprocidad y el cooperativismo, a la espera de ser valoradas como el futuro dentro del presente.
5) El siglo pasado reveló que la relación de los humanos con la naturaleza es una relación de dominación contra la que hay que luchar; el crecimiento económico no es infinito.
6) La propiedad privada sólo es un bien social si es una entre varias formas de propiedad y todas están protegidas; hay bienes comunes de la humanidad (como el agua y el aire).
7) El corto siglo de las izquierdas fue suficiente para crear un espíritu igualitario entre los seres humanos que se distingue en todas las encuestas; éste es un patrimonio de las izquierdas que ellas mismas están dilapidando.
8) El capitalismo necesita de otras formas de dominación para florecer (del racismo al sexismo y la guerra) y todas deben ser combatidas.
9) El Estado es un animal extraño, mitad ángel, mitad monstruo, pero sin él muchos otros monstruos andarían sueltos, insaciables en busca de ángeles indefensos. Mejor Estado, siempre; menos Estado, nunca.
Con estas ideas seguirán siendo varias las izquierdas, aunque ya no es probable que se maten las unas a las otras y es posible que se unan para detener la barbarie que se aproxima.
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Traducido por Antoni Jesús Aguiló y revisado por Àlex Tarradellas.
Boaventura de Sousa Santos es sociólogo y profesor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Coimbra (Portugal).
Fuente original: http://www.cartamaior.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=5169