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8 de diciembre de 2011

Alerta cruceños, le tocó el turno de la depredación agro industrial y minera a Roboré, lo afirman expertas ecologas y biologas de nuestro medio



 Amenaza a las reservas de Agua del Municipio de Roboré
Por Verónica Villaseñor, bióloga.
“Cuenta Dante que al llegar a la mitad del camino de la vida se encontró de súbito, sin saber cómo, sumido en medio de una selva oscura: la del vicio y del error.” En su paso por el infierno se encontró con un montón de espíritus cruelmente atormentados. Su guía, el maestro Virgilio le explica que las almas de quienes en vida fueron malvados y violentos sufren su castigo; La violencia puede cometerse contra tres clases de seres: “contra Dios, contra sí mismo y contra el prójimo.” Entre la violencia cometida contra la divinidad se consideran el desprecio por la Naturaleza y sus bondades.
Muchas culturas, desde Oriente hasta Occidente, antiguas y modernas, han comprendido que la violencia contra la Naturaleza debe castigarse bajo las leyes humanas, siendo imperdonable para las leyes de la misma Naturaleza. Así lo comprendían los habitantes chiquitanos y lo demuestran las tradiciones y leyendas que permiten ver algunos rasgos de la cosmovisión: El Jichi temido y respetado, por ejemplo, es el Dueño de los animales y de las fuentes de agua. En San José se habla de la Sirena del Suto enojada por la falta de respeto a la vertiente, según los abuelos que aun hablaban la lengua, la mujer dejo de proteger la vertiente y deambula desconcertada por la zona.
Estos relatos me remitieron a algunos sucesos entorno a la Reserva Municipal de Vida Silvestre del Valle de Tucabaca.
La Reserva Municipal del Valle de Tucabaca tiene como objetivo central proteger las nacientes y vertientes de los principales curso de agua y ríos de la región. Dentro de sus límites se encuentran las nacientes del Rio Tucabaca, San Miguel, Aguascalientes, que alimentan al Pantanal y son cursos muy importantes de la Cuenca del Plata, en el departamento de Santa Cruz.
Esta dinámica hidrológica, es decir la alimentación del flujo de agua en estas vertientes, depende del estado de salud de los bosques y ecosistemas. Los bofedales (pastizales húmedos de altura que almacenan agua) y vegetación de la serranía y los bosques del valle funcionan como esponjas guardando la humedad que se infiltra alimentando las vertientes. Por su parte, la fauna que habita estos ecosistemas cumple roles muy importantes como polinizadores, dispersores de semillas, descomponedores de materia orgánica. Esta maravillosa dinámica permite que el bosque se regenere y la Naturaleza nos ofrezca sus bondades como el agua, alimento, leña, madera, plantas medicinales, aire puro, paisajes para recrearnos.
Un equipo técnico conjuntamente con un comité impulsor local está actualizando el Plan de Manejo de esta Reserva Natural que pertenece al Municipio de Robore. Iniciando el trabajo en Junio de este año, se realizaron cuatro talleres para actualizar y analizar la información tanto biológica como social.
En los talleres de planificación se identificaron como las principales amenazas, para la integridad de la Reserva y sus ecosistemas, las siguientes:
• Autorizaciones de asentamientos y consecuente deforestación, que no se enmarcan en la legislación vigente (es decir ilegales pero con el amparo de algunas autoridades). Si bien se encuentran fuera de la Reserva, son colindantes y su impacto afecta la base de la serranía y la cuenca del rio Tucabaca. El cambio de uso del suelo, afecta la cuenca alta que es colectora de agua y por consiguiente tiene consecuencias en la cuenca interior de la Reserva.
• Nuevas demandas de tierra en un cinturón externo, que tendrán un fuerte impacto directo sobre los límites tanto dentro del municipio de Robore como del municipio del Carmen Rivero Torres.
• Asentamientos como Salvador, Jordán y Aguas Negras ya sufren el deterioro causado en la cuenca central del río Tucabaca: contaminación y desestabilización de cauces por la presencia de ganado sin manejo adecuado. Obligando este año a varias familias a migrar con sus actividades ganaderas de la región.
• El proceso de Saneamiento por parte del INRA en el polígono 131, en la serranía, parece aceptar más de 120 solicitudes ilegales de asentamientos dentro de la Reserva. Faltando a los compromisos firmados en el 2010. Justamente en el área de captación de agua para las comunidades que se benefician de los servicios ambientales que proporciona la Reserva, como es el caso de Roboré, y el conjunto de comunidades que se encuentran a lo largo de la carretera desde Chochis.
• El inicio de actividades mineras en la serranía por parte de la empresa Sidereste, que ya están ocasionando efectos sobre las cuencas que abastecen a San Lorenzo Viejo y otras comunidades.

Los siguientes mapas muestran, por un lado el avance de la deforestación y, las concesiones de uso para explotación minera y forestal que amenazan la estabilidad de la serranía y el valle.
El mapa muestra el avance de la deforestación a partir de 1990 hasta 2011. Se notan claramente dos frentes de avance de la deforestación, uno sobre el eje de la carretera en el sur de la Reserva de Tucabaca y otro al norte en las zonas de El Jordán, Aguas Negras y El Salvador.
Estas amenazas sobre las nacientes sin duda tienen, y tendría mayores, consecuencias negativas en el abastecimiento de este importante elemento para la población del centro urbano como las comunidades del Municipio de Robore y la región.
En el último taller de planificación, realizado los días 11 y 12 de noviembre, destacó la participación de técnicos de COSEPUR (la Cooperativa local de agua potable), quienes confirmaron esta preocupación. En los últimos tres años han medido los caudales de las principales vertientes encontrando constante disminución. En una de ellas la disminución “drástica” registra que un caudal histórico de 80 a 60 litros por segundo ha bajado a 5 litros por segundo. Es decir técnicamente se ha secado.
Quién no puede entender lo que esto significa, tampoco podrá ser feliz en su ignorancia porque, una vertiente sin agua puede ser uno de los peores castigos de la Naturaleza.
Hablamos de castigo de la Naturaleza en el entendido que las vertientes se encuentran dentro un área protegida municipal, de la jurisdicción y por tanto responsabilidad del Gobierno y los habitantes del Municipio de Robore quienes permiten se haga daño irreversible a sus vertientes.
La presencia de nuevos asentamientos en la serranía podría alegarse o entenderse como un crimen ambiental, es decir actuar con violencia contra la Naturaleza, contra el prójimo y contra sí mismo.
La Reserva del Valle de Tucabaca fue creada gracias al impulso de ciudadanos de Robore que conocen y aman su tierra. Robore se conoce como la “Perla del Oriente o el Paraíso Escondido”, las imágenes que le describen se relacionan siempre con la frescura de sus ríos y vertientes, con los balnearios y aguas termales. Los impulsores de la creación de la Reserva Natural, comprendieron que cuidar la serranía y el valle que le da sustento es una labor incuestionable, para garantizar que el paraíso no se convierta en un infierno.
Aspecto no difícil de imaginar cuando uno visita las cabeceras municipales vecinas, donde el líquido elemento es escaso. En San José de Chiquitos el agua se raciona, una sola vertiente surte a la creciente población y, la preocupación es mayúscula. En el centro urbano del Carmen Rivero Torres se cuenta con agua solo dos horas al día, los pobladores deben almacenar lo suficiente para el resto de la jornada.
La imagen muestra un contraste que permite ver la topografía. Las zonas más altas corresponden al color blanco y las más bajas al más oscuro. Vemos las cuencas de Laguna Concepción, en verde y la cuenca de Tucabaca en Rojo. Se aprecia que Laguna Concepción y la serranía de San José están relacionadas. Por otro lado es evidente que Tucabaca concentra mayor producción de agua y vertientes que alimentan ríos de importancia como Tucabaca y San Miguel.
Una década atrás, los impulsores de la protección de las nacientes en la serranía y el valle de Tucabaca comprendían a cabalidad los riesgos que amenazaban sus fuentes de agua, los valores culturales, naturales e históricos. Lo más importante, amaban su terruño y contaban con visión a futuro. Con la construcción de la carretera, veían venir una avalancha de cambios: una carretera o corredor vial de carácter internacional, nuevos asentamientos, presión por la tierra y cambio de uso del suelo, crecimiento de la población con nuevos vecinos que no conocen y parecen no amar el terruño. Todos estos cambios ya se han dado y demandan, entre otras cosas, mayor consumo de agua.
Estas proyecciones también fueron identificadas por el Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental de la construcción de la carretera. La coyuntura de finales de los 90’s e inicios del presente siglo permitió la coordinación de visiones locales, regionales y nacional para priorizar la protección de las serranías y el valle de Tucabaca, como una inversión a largo plazo que asegure las fuentes de agua para la población de entonces y la porvenir. Así se crea la Reserva Municipal del Valle de Tucabaca . Conocemos la valentía de los pobladores defendiendo la Reserva Natural de distintos intentos de avasallamiento.
Sin embargo la historia parece no tener referentes, cada administración pública parece querer inventar la rueda. La Reserva del Valle de Tucabaca se encuentra prácticamente abandonada por el gobierno municipal, departamental y nacional. Solo los habitantes de las comunidades y asentamientos antiguos entienden el peligro y valientemente defiende su patrimonio.
Desde cualquier punto de vista la actitud de los administradores públicos es una irresponsabilidad. Irresponsabilidad por parte de las autoridades nacionales que a más de tres mil metros de altura cocinan títulos de adjudicación ilegal, indiferentes a la tragedia que se puede causar; de las autoridades departamentales por sus oídos sordos y vista ciega a lo que sucede en su jurisdicción; y de las autoridades municipales que, conociendo de estos problemas, parecen ser cómplices por su falta de comprensión del daño que esto significa para la población a quien se deben.

Es hora de parar la guerra CONTRA LA TIERRA, la Dra. Vandana Shiva afirma que la defender la tierra es la causa del más amplio movimiento pacifista de nuestra época


Es hora de parar la guerra contra la Tierra. Discurso de Vandana Shiva al recibir el Premio Sydney por la Paz (2010)

26 de noviembre de 2011. RED LATINA SIN FRONTERAS

Fuente:
http://red-latina-sin-fronteras.lacoctelera.net/post/2011/11/26/vandana-shiva-es-hora-parar-guerra-contra-tierra

Hoy en día, cuando pensamos en la guerra, nuestra mente se torna hacia Iraq y Afganistán. Pero la guerra más grande es la guerra contra el planeta. Ésta tiene sus raíces en una economía que no respeta límites ecológicos y éticos - límites a la desigualdad, límites a la injusticia, límites a la codicia y la concentración económica.

Un puñado de empresas y de potencias busca controlar los recursos de la Tierra y transformar el planeta en un supermercado en el que todo está en venta. Quieren vender nuestro agua, genes, células, órganos, conocimientos, culturas y nuestro futuro.

La guerras duraderas en Afganistán, Iraq y las que les han seguido no son sólo sangre por petróleo. A medida que ellas se desarrollan, vemos que son sangre por alimentos, sangre por genes y biodiversidad y sangre por agua.

La metalidad guerrera subyacente a la agricultura bélico-industrial es obvia en los nombres de los herbicidas de Monsanto- Round-Up, Machete, Lasso. American Home Products, que se ha fusionado con Monsanto, da a sus herbicidas nombre igualmente agresivos, incluyendo "Pentagon" y "Squadron". Es la lengua de la guerra. La sustentabilidad se basa en la paz con la Tierra.

La guerra contra la Tierra comienza en la mente. Los pensamientos violentos dan forma a acciones violentas. Categorías violentas construyen herramientas violentas. Y en ninguna parte esto es tan vivaz como en las metáforas y métodos en los que se basa la producción industrial, agrícola y alimentaria. La fábricas que produjeron venenos y explosivos para matar a la gente durante las guerras han sido transformadas en fábricas productoras de agroquímicos al terminar las guerras.

El año 1984 me hizo ver que algo no estaba bien en la manera en que los alimentos se producían. Con la violencia en el Punjab y el desastre en Bhopal, la agricultura parecía guerra. Fue entonces que escribí La Violencia de la Revolución Verde, y por eso mismo lancé Navdanya como un movimiento por una agricultura libre de venenos y productos tóxicos.

Los pesticidas, que en un principio se utilizaron como químicos bélicos, no pudieron controlar las plagas. La ingeniería genética iba a ofrecer una alternativa a los productos químicos tóxicos. Al contrario, ha llevado a un mayor uso de pesticidas y herbicidas y desatado una guerra contra los campesinos.

Los altos costos de los insumos y productos químicos hacen que los agricultores caigan en la trampa de la deuda - y la tampa de la deuda lleva a los agricultores al suicidio. De acuerdo a datos oficiales, en la India más de 200 000 campesinos se han suicidado desde 1997.

Hacer la paz con la Tierra siempre ha sido un imperativo ético y ecológico, que se ha convertido ahora en un imperativo para supervivencia de nuestra especie.

La violencia contra el suelo, la biodiversidad, el agua, la atmósfera, el campo y los campesinos produce un sistema alimentario marcial que no puede dar de comer a la gente. Un billón de personas sufre hambre. Dos billones sufren de enfermedades relacionadas con la alimentación: obesidad, diabetes, hipertensión y cáncer.

Hay tres niveles de violencia implicadas en el desarrollo no sustentable. El primero es la violencia contra la Tierra, que se expresa en la crisis ecológica. El segundo es la violencia contra gente, que se expresa en la pobreza, la indigencia y el desplazamiento. El tercero es la violencia de la guerra y el conflicto, cuando los poderosos echan mano a los recursos que están en otras comunidades y países para satisfacer su apetito que no tiene límites.

Cuando cada aspecto de la vida es comercializado, vivir se hace más caro, y la gente se empobrece, incluso si ganan más de un dólar al día. Por otra parte, la gente puede ser rica en términos materiales, incluso sin economía monetaria, si tienen acceso a la tierra, si los suelos son fértiles, si los ríos están limpios, su cultura es rica y mantiene la tradición de construir casas y prendas bonitas, buena comida, y hay cohesión social, solidaridad y espíritu comunitario.

La ascensión del dominio del mercado, y de la moneda en tanto que capital producido por el hombre, a la posición de principio superior organizativo de la sociedad y única forma de cuantificar nuestro bienestar ha llevado al debilitamiento de los procesos que mantienen y sostienen la vida en la naturaleza y la sociedad.

Entre más ricos nos hacemos, somos ecológica y culturalmente más pobres. El aumento en el bienestar económico, medido en dinero, lleva al aumento de la pobreza en los aspectos material, cultural, ecológico y espiritual.

La verdadera moneda de la vida es la vida misma, este punto de vista lleva a varias preguntas: ¿cómo nos miramos a nosotros mismos en este mundo? ¿Para qué están los seres humanos? Y ¿somos simplemente una máquina de hacer dinero devoradora de recursos? O ¿tenemos un propósito más elevado, un fin superior?

Creo que la "Democracia Terráquea" nos permite imaginar y crear democracias vivientes basadas en el valor intrínseco de todas las especias, de todos los pueblos, de todas las culturas - un reparto justo y equitativo de los recursos vitales de esta Tierra, un reparto de las decisiones sobre el uso de los recursos de la Tierra.

La "Democracia Terráquea" protege los procesos ecológicos que mantienen la vida y los derechos humanos fundamentales que son la base del derecho a la vida, incluyendo el derecho al agua, la alimentación, la salud, la educación, el trabajo y el sustento.

Tenemos que escoger. ¿Obedeceremos las leyes de mercado de la codicia corporativa o las leyes de la Madre Tierra para mantener los ecosistemas terrestres y la diversidad de los seres vivos?

Las necesidades en alimentación y agua de la gente sólo pueden satisfacerse si se protege la capacidad de la naturaleza para producir alimentos y agua. Suelos y ríos muertos no dan alimento ni agua.

Por ello, defender los derechos de la Madre Tierra es el más importante de los derechos humanos y de las luchas por la justicia social. Es el más amplio movimiento pacifista de nuestra época.

* La Dra. Vandana Shiva es una física y ambientalista india, que recibio el Precio Sydney de la Paz 2010. Ésta es la versión editada de su discurso en la Ópera de Sydney el 3 de noviembre.

6 de diciembre de 2011

Nnimo Bassey: Los Agro Combustibles no son la solución


La ciencia nos dice que vamos directo hacia una crisis climática, y está en nuestras manos cambiar de rumbo.

Sin embargo, algunas soluciones preocupantemente falsas están sobre la mesa de conversaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, por ejemplo promoviendo los biocombustibles disponibles en el mercado, como el etanol.

El término "biocombustibles" es engañoso. Estos combustibles elaborados en base a vegetales se ajustan mejor a la descripción de "agrocombustibles", porque distan de ser verdes.

Quienes todavía sostienen que los agrocombustibles emiten muchos menos gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles ignoran que sus emisiones se liberan en la etapa productiva, a consecuencia del cambio en el uso de la tierra, la aplicación de fertilizantes y el procesamiento.

Sin embargo, muchos gobiernos, instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y empresas multinacionales dedicadas a los agronegocios, el petróleo y el transporte, promueven los agrocombustibles como una solución a las necesidades energéticas mundiales.

Pasar de los combustibles fósiles a los agrocombustibles no hace que los pobres tengan más acceso a la energía, sino que agrava problemas existentes, como el acaparamiento de tierras. También crea desafíos específicos para la provisión alimentaria, pues cultivos antes dedicados a producir alimentos, como el maíz y el azúcar, ahora se destinan al etanol.

Y, lo que es crucial, los agrocombustibles pueden desviar recursos destinados a energías limpias y renovables como la eólica y la solar.

La agricultura a gran escala para obtener agrocombustibles, a diferencia de la pequeña, suele acompañarse de actividades negativas como el uso intensivo de agua, fertilizantes y pesticidas.

A menudo se causa así contaminación y degradación y se agotan los recursos hídricos disponibles abriendo el paso al peligro de hambrunas.

En el planeta no hay suficientes tierras agrícolas para que los cultivos para agrocombustibles satisfagan las enormes necesidades energéticas de nuestro insostenible modo de vida, sostienen varios analistas.

Un informe de este año sobre el Índice Global del Hambre señala que el cambio climático, la creciente demanda de biocombustibles y el aumento del comercio mundial de materias primas a futuro son las principales causas de la carestía de los alimentos, que exacerbó la hambruna que padece el Cuerno de África.

Los agrocombustibles simplemente no solucionan la crisis climática y energética, aunque hay evidencias de que los biocombustibles a pequeña escala, de producción y capitales locales, pueden ser parte de la solución cuando ayudan a satisfacer las necesidades locales.

En casi todos los 36 estados de mi país, Nigeria, la Corporación Nacional Nigeriana del Petróleo (NNPC, por sus siglas en inglés) y sus socios extranjeros adquirieron grandes extensiones de tierra para producir etanol a partir de mandioca, sorgo y caña de azúcar.

Algunas plantaciones y centrales producción de agrocombustibles se ubican en lugares que ya tenían falta de agua, dejando a las comunidades casi sin medios de vida.

Investigadores del capítulo nigeriano de Amigos de la Tierra concluyeron que el gobierno ni siquiera había consultado a la población local antes de que se adquirieran tierras comunitarias.

África ocupa un lugar importante en el radar de los promotores de los agrocombustibles, y los gobiernos africanos ven en ellos beneficios financieros de enorme potencial para las elites políticas y financieras.

Pero cada vez más investigaciones científicas muestran que los agrocombustibles estimulan la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la degradación de suelos, así como la contaminación y el agotamiento del agua, e incluso el cambio climático.

Quienes toman las decisiones deben reconocer esa realidad y el hecho de que los agrocombustibles fomentan la carestía alimentaria, el hambre, las violaciones de derechos agrarios, los conflictos, desplazamientos y abusos.

Que los agrocombustibles han desatado una nueva fiebre por África ya no es noticia. Se acaparan millones de hectáreas sin que nadie se preocupe demasiado por los pobres que probablemente enfrenten desplazamientos, y por el impacto en la agricultura familiar y otros pequeños establecimientos rurales.

La agricultura contribuye con más de la cuarta parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Lamentablemente, el texto de la convención sobre el cambio climático no aclara que la principal culpable es el agronegocio industrial, que depende de fertilizantes químicos y monocultivos, incluso los que se destinan a los agrocombustibles.

Los pequeños agricultores aplican sobre todo técnicas agroecológicas que enfrían al planeta.

Muchos gobiernos, empujados por las empresas, presionan para que las negociaciones climáticas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) apoyen soluciones falsas a la crisis climática, como la adopción de los agrocombustibles y el comercio de las contaminantes emisiones de carbono, en lugar de su reducción.

Por eso nuestro planeta se encamina a un aumento de la temperatura media de más de dos grados y a los efectos catastróficos que –la ciencia nos indica– traerá aparejado.

Afrontar la crisis climática equiere objetivos obligatorios de reducción de emisiones, aplicados sin el mecanismo de compensación de carbono, que no es más que una cortina de humo para ocultar la contaminación de siempre.

Los objetivos voluntarios de reducción de emisiones, como los incluidos los acuerdos de Copenhague y de Cancún, no son eficaces.

Dejémonos de soluciones falsas. Invirtamos con urgencia en soluciones reales, como reducir el consumo, mejorar la eficiencia energética, virar hacia las energías renovables y limpias y hacia una producción alimentaria local y sostenible.

Mientras las negociaciones de la ONU marchan a paso de tortuga, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, celebrada en abril de 2010 en Cochabamba, Bolivia, lanzó un avanzado Acuerdo de los Pueblos proponiendo y exigiendo verdaderas respuestas.

Nnimmo Bassey es presidente de Amigos de la Tierra Internacional y fundador y director ejecutivo de Environmental Rights Action. Esta columna fue publicada originalmente el 3 de diciembre por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica.

5 de diciembre de 2011

Cooperativas Mineras de Bolivia no asumen responsabilidad por contaminación de aguas

Amigos les presento aquí una nota de la agencia Gaia Noticias que trata sobre la contaminación de aguas que causan las cooperativas mineras de Bolivia.

La contaminación minera ha ocasionado una serie de alteraciones ambientales, además de impactos sociales, por lo que se ha comenzado a demandar a las cooperativas mineras asumir la responsabilidad de sus actividades.

Oscar Rodas, presidente de la Directiva de la Coordinadora Nacional de Afectados por Minería (CNAM), aseguró que son muchos años que se viene trabajando y demandando acciones para contrarrestar la contaminación minera en el territorio boliviano, en cumplimiento a la actual Ley de Medio Ambiente.

Rodas asegura que ninguna cooperativa minera está cumpliendo con las normativas ambientales, es así que las aguas acidas de mina siguen afectando a las personas vulnerando el derecho de las comunidades indígenas.

Las autoridades ambientales deben hacer cumplir los reglamentos y los límites permisibles, porque ellos tienen la potestad de hacerlo y sancionar si es necesario destaco el director de la (CNAM).

Rodas expresó que las cooperativas mineras deben asumir su responsabilidad, más aún si disponen de los recursos económicos para llevar adelante proyectos de mitigación, más con el alza de precios de metales a nivel mundial.

“Las cooperativas deben disponer del recurso económico que tienen para mitigar la contaminación minera, que puede llegar a afectarlos a ellos también y hasta el momento parece que no quieren aceptarlo”, recordó.

El Ministerio de Minería publicó en un informe el año 2010 que la producción del sector minero boliviano en el período 1980-2000 incluye más de 30 minerales, siendo las más importantes las de zinc, estaño, oro y plata, que en conjunto aportaron 91% del valor de producción.

“Luego de la caída de la minería el cambio tecnológico facilitó un incremento significativo de la producción de oro, zinc y plata. En el período 1980-2000, la producción de oro creció en 641%, la de zinc en 197% y la de plata en 128%, mientras la de estaño disminuyó en 55%.”

El informe destaca que la gran mayoría de las cooperativas varía desde unos pocos trabajadores hasta más de dos mil. En la actualidad existen alrededor de 510 cooperativas mineras en Bolivia. La producción de este sub sector está centrada en minerales de estaño, zinc, plata, plomo, oro y minerales no metálicos como la ulexita, azufre y otros.

Rodas asegura que se están planteando los cursos de educación ambiental para tratar con las personas afectadas, como con las personas que pueden estar generando estos problemas.

Las cooperativas deben cuidar la salud de las personas porque los desechos tienen metales pesados que se acumula en el cuerpo produciendo cáncer y otra enfermedades y por lo tanto el ministerio de salud también debe tomar en cuenta estos aspectos y exigir algo, asegura Rodas.

Según el representante de los afectados por la minería, el control debe ser realizado por todas las empresas dedicadas a la actividad minera, porque el problema de contaminación de aguas, es insostenible. Las aguas cada vez tienen una presencia de más ácidos y la población desconoce el grado de riesgo a la cual se encuentran expuestas, apuntó.
http://aguabolivia.blogspot.com/2011/05/cooperativas-mineras-de-bolivia.html http://aguabolivia.blogspot.com/2011/05/cooperativas-mineras-de-bolivia.html

30 de noviembre de 2011



RESPONSABILIDAD CIUDADANA Y BIEN COMUN

Ovidio Roca

El bien común abarca el conjunto de aquellas condiciones de la vida social, con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección. WIKIPEDIA

En Santa Cruz de la Sierra, carecemos de un gobierno municipal idóneo y de la necesaria cultura ciudadana que impulse y controle que la política y gestión del gobierno edil sea la correcta. Lo que sí tenemos, es una agencia de empresas constructoras y esto desde un particular punto de vista es correcto, pues es obligación de las empresas trabajar y ampliar su mercado.

El problema es para nosotros los ciudadanos cruceños, pues la ausencia de un Gobierno Municipal (con visión integral y capacidad de gestión para proyectar y crear un ambiente urbano ordenado, armonioso, con adecuada infraestructura y servicios) afecta nuestros intereses.
Así como el municipio no vela por la ciudad y sus habitantes, muchos de nosotros no demostramos cariño por ella y su entorno. Parece la nuestra, una ciudad conquistada por los bárbaros que la odian y se sienten ajenos a ella y por eso les interesa poco su cuidado y embellecimiento; tiran por todos lados las basuras, avasallan las vías, se asientan donde les place y construyen sus precarias viviendas. Y luego el municipio le pavimenta sus calles con lo que valorizan y afirman su ilegal derecho propietario.
Si miramos los espacios públicos y especialmente los mercados que han ocupado gran parte de la ciudad, vemos como el caos, el desorden, la suciedad, el ruido se apodera cada día más de los comportamientos urbanos, el desorden se nos hace normal, se distorsionan las normas y como vivimos dentro del caos nuestra vida se vuelve caótica.
Esta claro que esto responde a esa lamentable ausencia de autoridad municipal y responsabilidad ciudadana; dejamos todo en manos de las autoridades y éstas como han perdido el control sobre la ciudad y no tienen interés en malquistarse con los gremios (que son votos organizados), se dedican a sus propios negocios.
Al contrario de los gremios que defienden agresivamente sus intereses puntuales y sin respetar el derecho de los demás; la ciudadanía en su conjunto no esta organizada en la defensa de los intereses comunes. Defensa que debe realizarse en el marco de un estado de derecho, donde se exige y al mismo tiempo se cumple con las obligaciones, que es lo que permite la vida en sociedad. Por ahora las únicas entidades que promuevan los intereses comunes de la ciudadanía son el Comité Cívico y la Iglesia. 

Un caso entre muchos que muestra la
indiferencia del habitante urbano por el uso eficiente de los recursos públicos,
es el perpetrado con el “Túnel del Aeropuerto el Trompillo”, que ha sido
recibido por todos con alegría y orgullo; mientras que en cualquier ciudad
civilizada, habría causado repulsa y juicios penales por la  ausencia de profesionalismo en la decisión técnica
y el flagrante dispendio de recursos públicos.  

Buscando antecedentes sobre este asunto, descubrí que años atrás una voz solitaria se había alzado en contra de este proyecto (no contra la necesaria y urgente vinculación de los anillos de la ciudad)  con razones técnicas y velando por la correcta utilización de los recursos ediles; se trata de un profesional que conoce el tema, el Arquitecto Fernando Prado Salmón.

Escribe Fernando, cuando aún no se había cometido el tunelicidio: “En el afán de resolver con plata y pocos estudios los problemas, a alguien se le ocurre que para completar el cuarto anillo al sur, interrumpido por el Aeropuerto El Trompillo, se podía hacer un túnel y pasar por debajo de la pista, mostrando, para convencer, un simpático video en 3D con autitos en movimiento. El Concejo se entusiasma, “con eso pasaremos a la historia” exclama uno de ellos, y sin más, se toma la decisión. Los personajes no sabían que había ya un trabajo de consultoría que, conocida la longitud de la pista, proponía simplemente pasar por encima del 4 cuarto anillo, pues quedaban 1.980 metros  longitud en la cual los aviones que hoy usan la pista podían seguir usándola. En casos de extrema emergencia se cerraba momentáneamente el anillo y listo”.

Aunque había una solución correcta y barata, se impone el negocio de nueve millones de dólares y esto no se queda allí, pues este despilfarro innecesario va a eliminar o postergar de la agenda municipal (además de urgentes necesidades en educación, salud, limpieza urbana, que no tienen presupuesto), el programa de trasladar el aeropuerto como se pretendía para evitar riesgos de accidentes de aviación para los vecinos que viven en los alrededores o detrás de la pista de aterrizaje; mejorar el ordenamiento de la ciudad, facilitar la vinculación y el transporte y también poder utilizar ese espacio que se convertiría en el Centro Cívico Administrativo y Parque Urbano de nuestra ciudad. 

Para que hacerlo barato, si podemos hacerlo caro. Refranero Originario.
A los políticos y los pañales hay que cambiarlos periódicamente; y por las mismas razones. Refranero.

San Aurelio: O se entran los loteadores o el gobierno Municipal asume responsabilidad y genera acercamiento con los propietarios legales de sus predios

Bosques urbanos para Santa Cruz
Por: Alicia Tejada Soruco
Las mega ciudades han tenido que complementar  la función económica social de la tierra urbana con la función ambiental. El Plan Ambiental de Méjico DF, por ejemplo, contempla la Dirección  de Bosques Urbanos, encargada de “abrir horizontes de sustentabilidad de la ciudad”.
Si bien los Parques urbanos, cumplen una función de recreación, brindan sombra y condiciones más amigables de habitabilidad en algunos barrios de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, los Grandes Bosque Urbanos superan esta noción para constituirse en los reguladores ambientales de las ciudades; implica que son responsables por la generación de micro climas, sombras importantes,  y capacidades de amortiguación de efectos negativos y contaminantes en el aire.
De manera que cuando, meses atrás, propusimos aprovechar los predios del Ingenio Azucarero San Aurelio para constituir el Parque Urbano Santa Cruz siglo XXI, nos habíamos referido a la oportunidad que nos brinda ese espacio para constituir un bosque urbano con la función de prestar servicios ambientales a la ciudad, responsabilidad que corresponde asumir a la Dirección de Parque y Jardines del Municipio de Santa Cruz.
Las ciudades cemento pasaron a la historia y con muy mala fama pero aun asumiendo que este es el tipo de ciudad en el que ha derivado el explosivo crecimiento urbano en Santa Cruz, admitamos que no habíamos pensado en sus áreas de amortiguamiento ambiental, que contrarresten la agresividad del parque automotor, industrial y de sus edificaciones. 
Paradójicamente uno de los bloques industriales de contaminación ubicados entre el segundo y tercer anillo (en pleno centro urbano) hoy nos brinda la oportunidad de enmendar esta omisión: Con 900 Ha. de superficie, de las cuales el 30% pertenece a la ciudad, los predios de propiedad privad de la familia Gutierrez deberían ser objeto de expropiación, previa negociación-compensación o pago- y garantía plena de sus derechos, en lugar de dar paso a los inminentes loteamientos que ya están en curso y de los que nos han anoticiado serían avalados por funcionarios de gobierno central, en complicidad con algunos concejales.
Lo ideal; adquirir las 900 hectáreas, en un proyecto ambiental de los tres niveles de gobierno, y así encarar con seriedad la política ambiental de las ciudades; lo posible disponer cuanto antes del 30% de esa superficie, procurando al menos llegar a 400 hectáreas incorporadas a  un Plan de Bosques Urbanos.
No existe en Santa Cruz un déficit de viviendas de tipo social, pero aunque así lo fuera nada justifica los planes de tomas por asalto, de los predios de San Aurelio. Se responsabilizará por ello la actual gestión Municipal, junto a los funcionarios de gobierno que “sugieren” tomar tierras urbanas y rurales, asegurando que si va bien, gradualmente se procederá a legalizarlas. El gobierno Municipal no ha iniciado acercamientos de negociación con la familia Gutiérrez, ¿quién espera qué lo haga?.

28 de noviembre de 2011

Desde la Vice Presidencia: "Y los muertos no los puso la providencia, los pusieron los aymaras del altiplano, los vecinos de El Alto, los cocaleros, los colonizadores, los campesinos y los mineros; los mismos que sostuvieron, sostienen y pueden sostener el proceso de cambio, que sea como sea y para disgusto de muchos, es su proceso. Por eso son absurdos los advenedizos que pretenden reconducirlo". Del Plurinacional No 8, octubre 2011

 La Guerra del Gas
Bolivia • Octubre de 2011 • Nº 8 • Año 1
Vicepresidencia del Estado Plurinacional

“Por eso recordamos octubre, tiempo de grandes hombres que parieron grandes cosas, tiempo de dicha y victoria. A otros les tocaría recordar días menos heroicos, menos fecundos, aunque no menos profundos, como el del “no quiero que mi hija sea tu empleada”.” No pocas veces el movimiento de la historia provoca una suerte de amnesia sobre los acontecimientos que fundan los hechos presentes. Esto es especialmente cierto cuando las cosas suceden más rápido, es decir cuando se condensan y cada una comienza a obscurecer lo que está detrás de ella. Que suceda es natural, no obstante poco provechoso para el propio devenir, donde se comienza a confundir el sentido del camino por el que se llegó hasta acá. Es cierto también que es más fácil perder la orientación de las cosas para quienes menos tuvieron que ver con los propios hechos y que algunos encuentran en ese extravío una oportunidad política.
Valga, entonces, este espacio para recordar el núcleo de todo lo que se ha llamado proceso de cambio: la guerra del gas. Sería ingrato, sin embargo, olvidarnos de los grandes momentos previos a ese acontecimiento épico de nuestra historia, por eso hay que rememorar también la guerra del agua (abril del 2000), el bloqueo nacional de caminos de septiembre-octubre del 2000, el bloqueo del 2001 en el altiplano y
los enfrentamientos en el Chapare a inicios de 2002 y también, cómo
no, febrero negro. No, no fue fácil llegar a octubre. Desde entonces, sólo nos encontramos con el despliegue de lo que contenían esos días, su potencia y sus límites. Pero no traemos al presente todo esto por mero ritual, recordar un hecho político tiene que ser un acto político. Se trata de transportar a nuestra mente el “cerco a La Paz”, o el “de presidente a presidente”, “las dos Bolivias”, “los setenta puntos”, “los mil tractores” o el “carniceros, asesinos, chupa sangre” dedicado
a los ministros neoliberales. Podemos también pensar de pronto en colosales imágenes como los hermanos de Omasuyos con el fusil encima y bajo el poncho o las bravas dirigentes del Chapare enfrentando al ejército, por entonces pongos de la DEA y la NAS, y qué decir ya de los compañeros alteños poniendo, literalmente, el pecho a las balas. También las sensaciones son parte de esta multiplicidad de acontecimientos, pero no cabe duda que muy pocas cosas se presentan a los sentidos como el lento acercamiento de la marcha de los mineros bajando por la autopista el 17 de octubre de 2003; el retumbar de la dinamita, San Francisco el escenario de cualquier otra guerra en el mundo. Se pueden escudriñar también algunos detalles, como que, aunque nadie lo mencionara, el 2003 se registró el primer “cerco a Santa Cruz” a cargo de los compañeros colonizadores. Es también imposible olvidar el avión que transportaba a Sánchez de Lozada fuera del país. Todo esto, que parece cosificado en el pasado, tiene sentido porque es historia y lo es porque se forjó con sangre, contiene, pues, sus propios muertos. Y los muertos no los puso la providencia, los pusieron los aymaras del altiplano, los vecinos de El Alto, los cocaleros, los colonizadores, los campesinos y los mineros; los mismos que sostuvieron, sostienen y pueden sostener el proceso de cambio, que sea como sea y para disgusto de muchos, es su proceso. Por eso son absurdos los advenedizos que pretenden reconducirlo.
Por eso es ridículo decir que el proceso no tiene dueño, porque tiene un sujeto revolucionario, que impone su potencia y su límite, más allá de él sólo la restauración. Como bien decía sobre el 52 Sergio Almaraz, “la observación de
que hubiera sido posible otro tipo de revolución es pueril, porque la historia no es un escaparate. La revolución fue esa y no otra, sin márgenes de elección. La izquierda
tradicional, enfrentada con los hechos, fue incapaz de superar sus insuficiencias; al rechazar la única posibilidad que le brindaba la historia para vencer su propia alienación, perdió el camino”.
Es bueno recordar octubre, para no perderse en los movimientos de los prestidigitadores posmodernos, en las lucesitas de colores de los circenses,
para no perder el camino. Pero, más importante aún, comprender
que finalmente la Revolución no es un sueño, ni siquiera una quimera, menos una teoría bien elaborada, porque de ser así Marx la hubiera hecho él solo. La Revolución es verbo, la hace el pueblo, cuando quiere y cuando puede. Por eso recordamos octubre, tiempo de grandes hombres que parieron grandes cosas, tiempo de dicha y victoria. A otros les tocaría recordar días menos heroicos, menos fecundos, aunque no menos profundos, como el del “no quiero que mi
hija sea tu empleada”.

para esto sirven, entre otras cosas, las instituciones misionales, para conquistar a los neófitos aliados; los salvajes buenos de la letrina, la reconstitución de autoridades, la posta, el manejo forestal, el ecoturismo y el parque nacional. Las alhajas de la “alternativa civilizatoria”, “otro desarrollo posible”, “la consulta” y la “crítica a la modernidad” no designan a Bolivia sino como República Pastoril

La República Pastoril
y el Buen Salvaje
Nicolás Laguna en el Plurinacional No 8 de la Vice Presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, Bolivia Octubre 2011
“El indio es el lobo del indio”,
decía no sin razón Felipe Quispe. Pero las razones son siempre relativas. Que existieran la Malinche y Felipillo, en momentos tan tempranos de la conquista, y que perduren en Cárdenas o Chávez en nuestros días, es sólo el síntoma de que finalmente todas las batallas entre el “mundo civilizado” y los indígenas se libraron en realidad entre indios. Los cruceños, por ejemplo, solían llamar a los unos “salvajes” y a los otros “los nuestros”. El neófito de los jesuitas, el quid del paternalismo y el racismo cristiano, es, sin embargo, el principio de la larga construcción del buen salvaje.
Las reducciones jesuitas, una suerte de “alternativa civilizatoria” a la despiadada conquista de los pueblos de los Andes, que empero no hace más que asignar un designio en el mundo colonial a los pueblos de las tierras bajas como frontera de contención pasiva a los “pueblos salvajes”, sedujeron a los indios de Moxos, considerados bárbaros de “inculta ferocidad y natural esquivez”, ofreciéndoles en las misiones “aquellos géneros que más estiman, como son: chaquiras, cascables, agujas, alfileres, anzuelos, cuchillos, etc.”1. En el imaginario jesuita, la misión se componía de temerosos súbditos, que habían abandonado la promiscuidad, el alcohol, el politeísmo y la brujería. “Un domingo de ramos fué un indio muy medroso que faltó á misa, y sin culpa suya, á pedir azotes; no quizo azotarle el Padre, porque informado de la falta conoció su inocencia; más el lunes santo por la mañana se le halló de rodillas en la puerta de la iglesia diciéndole al Padre; tata, azótame, que más quiero que tu me azotes y no Dios, que anoche no castigaste mi pecado y Dios me dió calentura.” 2 El buen salvaje pedía por sí mismo, de rodillas, que lo azoten; la cruz conquistó lo que jamás siquiera soñó el más déspota español. Por eso las misiones constituían “... la Nacion destinada en estos últimos tiempos à renovar el fervor, la devocion, la viveza de fe, y aquella perfecta union de corazones, que tanto se admirò en los Christianos de la primitiva Iglesia...”3. Si la República Pastoril no es más que el resultado de la acción de los estados centrales al desarrollo del capitalismo para impedir el surgimiento soberano de los periféricos,  el “proyectorado” es sólo la versión moderna de la misión jesuita. ¿Por qué los estados europeos y EE.UU. financian con miles de millones de dólares cientos de proyectos que saben no sacarán a ningún país de la miseria? o, en sentido contrario ¿por qué no financian industria pesada, investigación y desarrollo o nacionalizaciones que retengan el excedente en los países “subdesarrollados” o semicolonias? Se trata pues de generar un desarrollo modesto, que no deponga la condición dependiente de estos países, al mismo tiempo que les impida emprender por voluntad propia el estatuto de soberanía.4
Las oligarquías locales, y sus parientes pobres, orgullosos de la estirpe y gozosos de sofisticadas
“chaquiras, cascabeles, agujas, alfileres, anzuelos, cuchillos, etc.”, son el complemento perfecto que no se concibe a sí mismo sino bajo el yugo de los estados centrales, en cuyo aporte en fuerzas productivas y modernización de aspectos estatales, ideológicos y represivos, encuentran la forma de su dominación endógena. La configuración de esta relación, desde la determinación dependiente hasta su recepción oligárquica, determina la posibilidad de hacer de los miserables levantiscos los neófitos de la modernidad.5 Que esta articulación condicionada se despliegue en lo local como presencia física de una potencia central(empresas transnacionales, sedes diplomáticas, bases militares, etc.) o en su transfiguración misional (ONG´s, Fundaciones, Agencias de Cooperación, etc.) importa poco acá. Empero es lógico que la recepción de la irradiación central sea asumida desde las clases sociales de manera harto distinta, convirtiéndose no pocas veces la propia dependencia en, cuando menos, condición de la ambición de poder de las masas. Tomar el cielo por asalto, sin mediaciones ni misericordia, es el designio para quienes estuvo y está reservada la espada.
En su retorno, la revuelta de la plebe de los países periféricos no significa una afronta per se al núcleo imperialista, al final de cuentas les importa un bledo el color de las plumas del gobernante local que es para ellos por Gracia Divina siempre salvaje. Allá importa sí el contenido nacional popular o, en última instancia, de clase que pretenda revocar el código dependiente.
Por el otro lado, para la clase dominante local ésta, la casta, es la determinación principal en la heredad del linaje y cuestión de vida o muerte para sus parientes pobres, que tienen por única carta de presentación el abolengo. Pero acá a los parientes se los reconoce en la desgracia, es decir que cuando la dominación del linaje está en riesgo como conjunto, se convoca a la conjura hasta a las ovejas negras de la familia, a los que coquetean con la “izquierda”, la ecología, o incluso con la Revolución en sus días mansos, o sea - como decía Zavaleta - “esa estirpe de intelectuales a los que en última instancia la Revolución real les repugna, porque está compuesta de una chusma indocumentada y antihigiénica cuya veracidad carnal no está de acuerdo con los esquemas purísimos concebidos en la tibieza eglógica de los rosales ideológicos de Queru-Queru.” Cuando se rebasan los medios ideológicos de la lucha política, o sea cuando el oponente se hace irracional a los preceptos de la racionalidad de la actualidad de la clase dominante, emerge necesariamente el escenario militar y aunque nunca se deben absolutizar estos términos, la crisis o derrumbe superestructural, en su intensidad, implica siempre la confrontación de las fuerzas sociales liberadas.
 La carencia en cantidad demográfica de las clases dominantes hace necesario seducir a sectores de las dominadas. No obstante, esto no es un hecho de la inmediatez, mas al contrario, como lo demostraron los jesuitas, es un arte de paciencia, para esto sirven, entre otras cosas, las instituciones misionales, para conquistar a los neófitos aliados; los salvajes buenos de la letrina, la reconstitución de autoridades, la posta, el manejo forestal, el ecoturismo y el parque nacional. Las alhajas de la “alternativa civilizatoria”, “otro desarrollo posible”, “la consulta” y la “crítica a la modernidad” no designan a Bolivia sino como República Pastoril o Patria de Guardabosques, que tanta falta le hacen al sistema capitalista. Por eso, el oenegismo es enfermedad infantil del derechismo; derecha, porque finalmente no hace más que actualizar el carácter colonial de la sociedad, condenando al buen salvaje a su rol de neófito o quizá guardabosques; infantil porque la derecha en su madurez, o sea su configuración burguesa, no se resigna al papel de clase dominante dependiente ni a Señor de una República de Pastores; enfermedad porque esta política está condenada, más temprano que tarde, a sucumbir. Entretanto, su victoria se ofrece a la Gracia del Señor, el buen salvaje pide de rodillas le azote su Padre por flirtear con el indio rebelde y le permita convertirse en bien intangible del bosque; la ONG conquistó lo que jamás siquiera soñó el más déspota marine.
4. No es casualidad, pues, que existan fondos para la “recuperación de los conocimientos ancestrales” y que se castiguen los planes para construir plantas nucleares. 5. Por eso, poco después de la revolución de 1952, Mc Namara, Ministro de Defensa de Estados Unidos y posteriormente Presidente del Banco Mundial decía “Entre una revolución y una reforma agraria sólo es cuestión de tiempo, entonces impulsaremos las reformas para evitar las revoluciones
1. Historia de la Misión de Moxos escrita
por el P. Diego de Eguiluz en 1696.
2. Op. cit.
3. Carta del Padre Niel, missionero de la
Compañía de Jesus al Reverendo Padre
Dez, mayo de 1705.

27 de noviembre de 2011

Río+20 El concepto de "economía verde" abre polémicas entre los ambientalistas


Miguel Grinberg, periodista especializado en Medio Ambiente. Telam
Durante las numerosas reuniones preparatorias de la Cumbre Río+20 programada por Naciones Unidas para junio de 2012 en Brasil ya se han perfilado algunas de las premisas conflictivas que caracterizarán tal evento en el contexto de los cambios climáticos imperantes en el planeta.
Si bien el calentamiento global y la protección de la diversidad biológica fueron los epicentros de la Cumbre ECO-92 realizada hace casi dos décadas en el mismo contexto, para su nueva edición la ONU ha adoptado otros estandartes.
Ahora se anuncia el cónclave mundial dentro de dos marcos temáticos polémicos -Economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y de la erradicación de la pobreza y Marco institucional para el desarrollo sostenible- según sean los actores que encaren los desafíos implícitos de la Río+20.
Así como no hay una unanimidad conceptual entre los gobiernos de los países de los hemisferios Norte y Sur del globo terrestre, el concepto economía verde desata controversias cuando los testimonios surgen de las ONG ambientalistas, los pueblos indígenas y las corporaciones transnacionales.
En la ONU propiamente dicha, chocan los voceros de su burocracia institucional, centrados en una interpretación mercantil del llamado desarrollo sostenible, y los portavoces de la ecología social, para quienes las naciones ricas tienen una deuda ecológica con las naciones en vías de desarrollo.
Una de las entidades no gubernamentales más críticas al respecto es la llamada Red Jubileo Sur, constituida en 1999 y dedicada a estudiar la profundización de la relación existente entre la deuda financiera ilegítima reclamada a los países en desarrollo y la generación deudas históricas, sociales y ecológicas.
Su postulado central sostiene que desde el inicio de la era colonial, el Norte global -a través de sus gobiernos, corporaciones e instituciones financieras- han explotado y saqueado la riqueza, bienes naturales, saberes, trabajo y vida de los pueblos del Sur.
Esta alianza ambientalista reivindica los Acuerdos de los Pueblos de Cochabamba (Bolivia), resultado de la Cumbre de los Pueblos sobre Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (2010), donde participaron más de 35.000 representantes de movimientos y organizaciones sociales de 140 países.
En tal sentido afirma que el gobierno de Bolivia, junto a otros pocos, fue quien se atrevió a exigir que el Norte salde la enorme Deuda Ecológica que tiene con el Sur, en lugar de seguir exigiendo el pago de una deuda externa marcadamente ilegítima, pero fue dejado de lado y excluido en las negociaciones marco.
Por ello consideran que la llamada economía verde intenta impedir que las personas y comunidades afectadas por el sistema capitalista, el cambio climático, el modelo imperante de desarrollo y la deuda, sean los principales protagonistas de la Cumbre Río+20.
El sociólogo chileno Manuel Baquedano, cofundador de Instituto de Ecología Política en Santiago, sostiene que el desarrollo sostenible que promueve la ONU ha fracasado porque no se ha podido detener la destrucción del planeta y no se puede evitar que la civilización entre en un periodo de colapso.
Durante cuatro de las reuniones regionales preparatorias de Río+20, algunas delegaciones gubernamentales han aportado borradores para un acuerdo sobre la economía verde, y mientras algunos la redefinen como un patrón hacia el desarrollo sostenible, otros temen que el concepto sea sinónimo de proteccionismo y condicionamiento del crecimiento social.
En base a declaraciones de Izabella Teixeira, ministra de Medio Ambiente de Brasil, algunos observadores han comentado que el país anfitrión de la Cumbre Río+20 se ha alejado del concepto de economía verde, al no intentar definir el término, y preferir en cambio las metáforas concernientes al convencional desarrollo sostenible.
En otro plano, la costarricense Maureen Ballestero, coordinadora del Foro Mundial del Agua realizado en Bogotá, señaló que dicho evento se convierte en un punto de arranque hacia Río+20, pues como sabemos muchas veces este recurso no tiene la importancia política como tal, y lo proponemos como una de las columnas vertebrales de la cumbre venidera.
Entretanto, las entidades Jubileu Sul Brasil y Jubileo Sur/Américas manifiestan que los movimientos sociales y la sociedad civil tienen que asumir un protagonismo claro y contundente, pues sin una articulación de ideas, prácticas políticas y estrategias transformadoras no estaremos a la altura del desafío que debemos enfrentar. En tal sentido, han anunciado para junio de 2012 la creación de un espacio autónomo, tanto de la conferencia oficial y de los gobiernos reunidos en Río como de los agentes del mercado, que esté al servicio de las luchas y resistencias populares que se están librando en nuestra región y el mundo.
La iniciativa ya se ha debatido en el seno del Comité Facilitador de la Sociedad Civil Brasileña para Río+20 y se anunciará como Cumbre de los Pueblos por la Justicia Social y Ambiental, contra la mercantilización de la Vida y en defensa de los Derechos de los Pueblos y de la Naturaleza.
No ha sido concebida como una feria más de ideas y actividades, sino que se aplicará a desenmascarar falsas soluciones como la geoingeniería, la nanotecnología, la biotecnología terminator, o similares; y sobretodo, a defender la soberanía alimentaria.

La Geopolítica de las emociones: "La esperanza es para los países de Asia, en especial China y la India; la humillación caracteriza al mundo árabe y musulmán; y el miedo invadiría a Europa y EE.UU. Otras zonas como Rusia, África subsahariana y América Latina no estarían asociadas a este mapa, sino que participarían al mismo tiempo de las tres referidas emociones".

Dominique Moïsi: La geopolítica de las emociones

Domingo, 24 octubre, 2010


Dominique Moïsi
Leo en Aceprensa que Dominique Moïsi, reconocido analista francés en el campo de las relaciones internacionales y fundador del IFRI, uno de los más conocidos think tanks franceses, presenta en su último libro La Géopolitique de l’émotion (1) la originalidad de trazar en el actual escenario de la globalización un mapa de las emociones. La esperanza es para los países de Asia, en especial China y la India; la humillación caracteriza al mundo árabe y musulmán; y el miedo invadiría a Europa y EE.UU. Otras zonas como Rusia, África subsahariana y América Latina no estarían asociadas a este mapa, sino que participarían al mismo tiempo de las tres referidas emociones.
El libro de Moïsi no ha sido bien recibido en algunos ámbitos académicos porque va directamente contra los métodos analíticos cuantificables que predominan en el ámbito de las relaciones internacionales. Otro tanto ha sucedido con algunos think tanks. Quienes trabajan con datos concretos para realizar sus prospectivas, consideran que analizar la importancia de las emociones equivale a hacer una especie de ensayo literario basado en apreciaciones subjetivas.
En Asia mucha gente tiene ganas de vivir y gastar como los occidentales, aunque sin necesidad de darse sus formas de gobierno
En cambio, el autor es consciente de que los comportamientos humanos no pueden ser reducidos a esquemas racionales. Los comportamientos emotivos pueden pesar más a la hora de actuar, mucho más incluso que las ideologías, que tuvieron un papel destacado en el período de la guerra fría. Hoy todo es búsqueda de la identidad, con lo que los nacionalismos etnicistas se multiplican a escala universal. Estamos ante el “despertar global”, al que se refería el politólogo y actual asesor de Obama, Zbigniew Brzezinski, y que lo mismo se encuentra en potencias emergentes que en movimientos secesionistas.
Emociones e intereses particulares
Sin embargo, Moïsi no profundiza demasiado en uno de los efectos más preocupantes de este despertar de los nacionalismos, y es que los valores universales de la libertad y la democracia, característicos del mundo occidental, están dejando de ser atractivos para otros pueblos, que prefieren apegarse a los paradigmas de soberanía e independencia nacionales. Se puede concluir que resultaría una tarea poco fructífera organizar una Liga de las Democracias, tal y como propusiera el senador McCain en su campaña para la presidencia, pues al final las respectivas emociones, que no pueden disociarse de los intereses particulares, primarían sobre las expectativas de modelos de comportamiento basados en valores comunes.
Japón, China o Corea no se apegaron a un pasado glorioso e idealizado, como ha hecho el mundo islámico
No lo subraya tampoco el autor, aunque es bastante probable la existencia de un vínculo entre el ascenso de las emociones y el creciente reinado absoluto de la opinión pública a escala global, muy relacionada con el poder de los medios de comunicación. Es un hecho que las dos guerras mundiales y la guerra fría fueron enfocadas como una unión de las democracias frente a los autoritarismos. Ahora sigue habiendo autoritarismos, mas es dudoso que las democracias aúnen sus esfuerzos, bajo nuevas o viejas estructuras, para enfrentarse con ellos abiertamente. Sus opiniones públicas no desean verse envueltas en conflictos, y en muchos casos no están convencidas de la superioridad moral de sus valores frente a los de las tiranías.
Asia y la cultura de la esperanza
La era de la globalización ha puesto de manifiesto que la modernidad no es sinónimo de occidentalización. Dicho de otro modo, se puede compartir la técnica pero no los valores. El capitalismo y la tecnología occidental triunfan en Asia, particularmente en China, pero no así el sistema político democrático. Moïsi, que gusta de los paralelos históricos, no comparte los temores de quienes ven en la China actual un trasunto de la Alemania del Kaiser. Hoy por hoy, no sería una potencia militarista como aquélla, sino algo más parecido a la Francia de Luis Felipe de Orleans, y podríamos añadir que a la de Napoleón III, en las que se asistió a un ascenso de la burguesía, que parecía entregada a la consigna de enriquecerse, lema común al ministro François Guizot y a Deng Xiaoping.
¿Y qué decir de la India? Es una potencia democrática, ajena al autoritarismo chino, pero al mismo tiempo se está alejando del cliché de “espiritualismo”, forjado en el recuerdo de Gandhi. Según el autor, la India no está llamada a ser una superpotencia moral, algo que sí parece pretender la Europa posmoderna, y está más próxima al modelo representado por EE.UU. Se entiende así el interés de la Administración Bush por forjar una alianza con el segundo gigante asiático, aunque el pragmatismo de Obama da mayor prioridad a los vínculos con China.
En Asia, la esperanza nace de las posibilidades de emancipación económica y social, que se multiplican en el Extremo Oriente y el Sureste asiático. Mucha gente tiene ganas ahora de vivir y gastar como los occidentales, aunque sin necesidad de darse sus formas de gobierno. El resultado de esta mentalidad es un despotismo ilustrado, que tendría su expresión más lograda en la ciudad-Estado de Singapur, paradigma en el que se han mirado los gobernantes chinos desde Deng Xiaoping.
El mundo islámico y la humillación
En su repaso a la historia, Moïsi nos recuerda que Japón, China o Corea conocieron un pasado de humillaciones infligidas por potencias extranjeras, pero consiguieron sobreponerse y hoy son competidores de las potencias occidentales. No se apegaron a un pasado glorioso e idealizado. Pero no se puede decir lo mismo del mundo islámico, que recuerda sus grandes logros científicos y culturales en la época medieval. Luego vendría la decadencia, sobre todo la del Imperio otomano, que fue perdiendo empuje ante los avances políticos y militares de las potencias europeas. En aras de la modernización, hubo quienes incluso apelaron a un nacionalismo de tipo occidental para construir el panarabismo, que tuvo su época de esplendor hace más de medio siglo con el Egipto socialista de Nasser y sus seguidores en otros países árabes.
Mas en estos momentos lo árabe ha sido prácticamente barrido por el sentimiento de identidad musulmana, capaz de superar, al menos en apariencia, las rivalidades y distancias entre suníes y chiíes, y de establecer nexos entre el Asia central, el sureste asiático y el África subsahariana. El islamismo pide paso en todas partes, como en el otro tiempo influyente Egipto. Allí se plantea abiertamente a la población el siguiente dilema: tras los períodos de fracasos de la monarquía, Nasser, Sadat y Mubarak, ¿no ha llegado el momento de que gobiernen los Hermanos Musulmanes?
En esta apoteosis de la identidad islamista, Israel es percibido, más que nunca, como un factor desestabilizador introducido por los occidentales en tierras del islam. A este respecto, podemos añadir que esto complica todavía más las negociaciones entre los israelíes y la Autoridad Palestina. Si se alcanzara un hipotético acuerdo para la existencia de dos Estados, serviría para desautorizar el discurso identitario islamista, predicado por Hamás, Hezbolá e Irán, pues la intransigencia hacia Israel, más allá de los motivos para su justificación, es parte esencial de su credo político.
Moïsi hace además un certero diagnóstico del terrorismo suicida, propio de la cultura de la humillación. La sangre viene a ser un consuelo ante la ausencia de victoria, pero, a diferencia de otros terrorismos nacionalistas o independentistas, la muerte no es un medio sino un fin en sí mismo que sirve para paliar las humillaciones. Sin embargo, difícilmente se entiende por qué la gran mayoría de las víctimas son musulmanas. Sólo se explica porque sus autores tengan una perspectiva limitada y purista de su religión.
Por último, el autor se plantea si las pequeñas monarquías petroleras del Golfo representan un modelo para el mundo musulmán, aunque se diría que su prosperidad material las sitúa más allá de sus coordenadas geográficas, pues parece que estuvieran situadas en el Asia del Pacífico, y no en Oriente Medio. Con todo, presentan muestras de fragilidad, como sus carencias demográficas y la perspectiva de que el petróleo no durará indefinidamente.
Europa, EE.UU. y la cultura del miedo
El miedo puede ser un acicate para activar el instinto de supervivencia, también en la política internacional. Un ejemplo bien conocido es que el temor a una nueva guerra sirvió de acicate para iniciar el proceso de integración europea hace seis décadas. El resultado ha sido que Europa se convirtió en la región más pacífica y próspera del planeta. Pero no es menos cierto, tal y como aseguró el desaparecido historiador y político polaco Bronislaw Geremek, que Europa se ha transformado en un espacio económico, sin corazón ni dimensión espiritual. Además, desde hace tiempo está cuestionando su propia identidad.
Moïsi ilustra este hecho asemejando Europa a una gran Suiza, un término que, por cierto, empleó Churchill en su célebre discurso europeísta de Zúrich en 1946. Podríamos concluir que una “gran Suiza”, autosatisfecha de su prosperidad material, termina por no complicarse la vida sobre si es fiel a unas raíces que se remontarían al mundo clásico, el judaísmo, el cristianismo y la Ilustración.
Tampoco EE.UU. se libra de la cultura del miedo. Moïsi pone los ejemplos de la política exterior de Bush o la preconizada por el senador McCain como paradigmas de dicha cultura, mientras que Obama representaría la esperanza. El actual presidente llevaba poco tiempo en la Casa Blanca cuando apareció esta obra, y todavía hoy el autor no ha perdido su esperanza en él, aunque sí parecen haberla perdido muchos de sus compatriotas, que no terminan de ver la ansiada recuperación económica.
Pese a todo, Moïsi inclina la balanza hacia EE.UU., en contraste con una Europa atenazada por el miedo. Los americanos saldrán adelante por su propio dinamismo, pues, después de todo, son una nación de inmigrantes, mientras que Europa sigue aferrándose a su estatus de fortaleza.
Conjuntos geopolíticos inclasificables
Otros conjuntos geopolíticos son elevados por Moïsi a la altura de inclasificables, aunque suelen participar de las tres emociones citadas. En la Rusia de Putin, que se mira en el espejo de Pedro el Grande y en el mucho más civilizado de De Gaulle, hay lugar para el orgullo, aunque también existe el miedo al vacío demográfico y a las repercusiones sociales de las carencias que muestra el Estado de Derecho. África oscila entre la desesperación y la esperanza. Esta última emoción se da, por ejemplo, en Sudáfrica, pese a los problemas sociales y políticos. Sin embargo, América Latina dista mucho de ser el continente de la esperanza, pues los populismos triunfantes son una respuesta al miedo y la humillación. Quizás Brasil puede salvarse de esta dinámica.
La conclusión final de La geopolítica de la emoción es optimista, porque en el fondo, Dominique Moïsi es un representante tradicional de la Ilustración francesa, que pretende contraponer el saber a la intolerancia. Su pasión por la historia le lleva a proponer su obligatoriedad en los cursos de relaciones internacionales. No obstante, se podría argumentar que las emociones peligrosas no se combaten únicamente con el saber o con las enseñanzas históricas; es decir, no sirve sólo la mera racionalidad, pues sus promotores se apartan de lo racional en la teoría o en los hechos.
Fuente: Aceprensa

Más sobre esta étapa post-marcha TIPNIS, desde el análisis de Marco Antonio Ribera Arismendi

TIPNIS. Un epílogo lleno de incertidumbres

Marco Octavio Ribera Arismendi
Biólogo y ecologista
Noviembre 2011

Respecto a la etapa posterior a la culminación de la marcha indígena de fines del 2011, se puede concluir que dicho aparente final, no tiene ciertamente el matiz de un epílogo, y menos de un epílogo feliz. Es más, el panorama actual y futuro esta pleno de riesgos e incertidumbres.

Si las organizaciones indígenas, y el masivo y espontáneo movimiento ambiental nacional, que apoyó al TIPNIS y sus reivindicaciones, creyeron que con la ley corta reformulada, se retornaba a un estado de derecho y el TINIS sería respetado, realmente se pecó de ingenuidad. Por una parte, persiste el mito o falacia de que las leyes se cumplen y respetan, por otra,  lamentablemente mucha gente llegó a creer en la sinceridad de las altas esferas del gobierno, sin caer en cuenta que dicho vocablo y concepto parece haber sido desterrado de las cotidianidades palaciegas y que el doble discurso y la doble cara siguen siendo la tónica mayor. Indicativo de ello fue la impostura del Vicepresidente del Estado cuando públicamente a través del canal televisivo estatal, “elogiaba la  grandeza del pueblo de La Paz y la calurosa recepción a la marcha indígena”, días después sindicaba a la marcha de desestabilizadora y con intereses políticos.

Otra muestra fehaciente del doble juego fue la progresiva arremetida de los altos mando del gobierno, casi desde el mismo momento de la firma de la nueva ley corta, de ir insinuando la posibilidad de modificar la ley, recurriendo al clamor y reclamo de terceros, sea el gobernador de Cochabamba, pequeñas logias de poder en los pueblos benianos, indígenas resentidos hacia su organización en el mismo TIPNIS y desde luego, el angurriento y voraz sector de la colonización. Nuevamente el primer mandatario llegaba a mencionar que la vía Beni-Cochabamba es inviable sino cruza el TIPNIS, lo cual muestra además de su experticia en temas camineros, que no se tomó la menor molestia de meditar ni siquiera unos minutos sobre lo acontecido entre agosto y octubre del 2011. Desde luego, el gobernador de Cochabamba o el Alcalde de Villa Tunari, desde el notorio servilismo de la afinidad política, no dejaban de amenazar con movilizaciones y el avasallamiento del TIPNIS. Todo el aparato del gobierno parece apostar como siempre, al atrincheramiento, la reactivación del conflicto, la confrontación entre bolivianos, y a la división del movimiento indígena. Finalmente, dentro de la lógica eufemística de las “tensiones creativas”, el Vicepresidente hacía explícita la posibilidad de modificar la ley corta. Esto, reflotaría un conflicto que puede tornarse esta vez mas crítico y mas violento, total, como bien documentó Nicolás Machiavelo hace mas de cinco siglos: el fin justifica los medios.
Como se ve, todo parece indicar que el gobierno no tenía, ni tiene, la más mínima idea o predisposición de cumplir la ley aprobada, y que su principal apuesta se encamina a modificarla nuevamente pero a favor del nefasto tramo 2. La expectativa del gobierno de arremeter contra el TIPNIS  se devela  en el hecho de que los tramos 1 y 3 siguen su curso y la detestable empresas OAS sigue operando en las playas del río Isiboro, como si nada hubiera ocurrido, y aprestándose a ingresar al área protegida y TCO.

Este panorama esta de alguna manera favorecida por el regular despliegue mediático de algunos medios de prensa, pues las desaprensivas declaraciones de los diversos jerarcas del partido en el gobierno, salen por doquier como noticias principales y de primera página, ante la patente ausencia de cobertura de la posición indígena o de otras instancias que apoyaron la marcha. Es particularmente interesante la privilegiada atención de la prensa de las “delegaciones” sociales que tienen la “suerte” de lograr una audiencia presidencial con el motivo de demandar la carretera por el TIPNIS. ¿Recibiría su Excelencia a las delegaciones indígenas, organizaciones o representaciones ciudadanas de todo el país, que rechazan la carretera? ¿Recibió de buena fe y de buena gana a los representantes del TIPNIS en su momento?

El avance del contra-ataque gubernamental fue también favorecido por la desmovilización del movimiento indígena y la desarticulación del movimiento ambiental ciudadano que lo apoyó. Se “bajó la guardia” y esto por supuesto fue aprovechado por el gobierno, que muy bien se ha visto, no actúa de buena fe, puesto que  lejos de recapacitar y de resincerar el discurso con la nefasta realidad que promueve, ha aumentado su nivel de insidia y rechazo hacia el movimiento indígena y sus  legítimos derechos constitucionales. 

La carretera cruzando el TIPNIS y las tierras en juego (no solo las de dentro el TIPNIS, sino también las que están desde Santo Domingo y Monte Grande hacia San Ignacio), parecen tener un cariz de botín jugoso, al cual no se puede renunciar “así no más”. Es difícil creer que el tema obedece solamente a una mera pugna o contienda del vaivén político, parecería realmente que detrás de tanto capricho, tanto empecinamiento, existen móviles poderosos, incluso más allá del simple apuntalamiento electoral. No en vano una empresa con antecedentes del calibre de OAS está de por medio. La desesperada posición y la pugna intransigente del gobierno incitan a generar una creciente desconfianza ciudadana.

Al mismo tiempo, la situación parecería apuntar a que el mismo gobierno está utilizando la entelequia y “tira y afloje” del TIPNIS, para desviar la atención de la ciudadanía nacional, de otros desatinos socioambientales y hasta económicos que está promoviendo, como el complejo agroindustrial de San Buenaventura, la exploración petrolera en el norte de La Paz, Cachuela Esperanza, o el Mutún, para citar unos cuantos. Ya se ha mencionado en alguna oportunidad que el TIPNIS es solo la “punta del iceberg” y que la realidad socio ambiental futura del país está plagada de enormes riesgos e incertidumbres derivadas de la proliferación de megaproyectos o procesos de intensificación productiva que de una forma u otra buscan marginar la prevención y la regulación ambiental responsable, así como el control social. Lo que puede ocurrir en el Madidi y Pilón Lajas con la construcción de la megarepresa de El Bala o las múltiples exploraciones petroleras, podrían  opacar en magnitud y gravedad al problema y al conflicto del TIPNIS. 

De cualquier forma, como van las cosas, a fines de noviembre del 2011, el tema no tiene buena cara, ni para el TIPNIS, ni para la generalidad de la gestión ambiental de Bolivia. 

Fuentes:
La Razón, 23 noviembre 2011
La Razón, 24 noviembre 2011
noticiasdesdebolivia.blogspot, 24 noviembre 2011





Lic. Marco Ribera Arismendi
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