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19 de julio de 2011

13 de julio de 2011

Para sobrevivir en la era de los cambio climáticos, habrá que suspender la democracia

CIENCIA James Lovelock: «Disfruten mientras puedan»

El patriarca de Gaia y el cambio climático catastrófico cree que para sobrevivir quizás haya que suspender la democracia.

Había pasado aproximadamente una hora desde el comienzo de la charla de James Lovelock y del diálogo con su audiencia cuando un hombre preguntó al autor de la hipótesis de Gaia qué dato, qué prueba irrefutable ofrecería a un escéptico sobre las predicciones catastróficas del cambio climático.
Lovelock no tuvo que pensarlo mucho: él ofrecería las mediciones que se han hecho sobre la concentración de CO2 en la atmósfera desde los años cincuenta- ¿o eran los sesenta?- en el pico del volcán Mauna Loa, en la isla de Hawai. Difícilmente convencerá a los escépticos. Esas observaciones son una prueba del aumento de la concentración del CO2 pero no resuelven el problema de causa y efecto y son mediciones en un tiempo muy limitado.
James Lovelock avanza por su novena década como siempre, menudo y jovial, entre partidarios y críticos. Tiene una salud y vigor envidiables, ha apadrinado una hipótesis científica de gran éxito sobre nuestro planeta- que dice, básicamente, que la tierra constituye un sistema que se autorregula en busca del equilibrio-, ha fomentado el pensamiento ecologista o la idea catastrófica sobre el cambio climático.
Lovelock es un hombre con éxito y está en una de sus giras casi proféticas. En el mismo día en el que ofrece una charla en el Queen Elizabeth Hall, con cerca del lleno en su aforo de 900 asientos, ha sido entrevistado en la BBC y es el objeto de un reportaje y entrevista en The Guardian. El del cuerpo humano es un sistema que busca su equilibro a los 37 grados, el sistema planetario lo encuentra en una serie de constantes químicas y el propio Lovelock parece encontrarlo en la incesante actividad.
Según explica a los periodistas, trabaja ahora en un par de encargos que califica como poco espectaculares para el Ministerio de Defensa y el MI5 ( el servicio secreto británico); lo hace, como desde que tiene 40 años, en su propio laboratorio, como un científico independiente, en Cornualles, en un entorno en el que ha plantado veinte mil árboles, aunque considere que esas cosas no sirven para nada en el contexto de la gran batalla que estaríamos perdiendo.
Ha declarado repetidas veces que las políticas que introducen los gobiernos contra el cambio climático no sirven y, ante el auditorio, no va tan lejos, aunque dice que «la tierra ya se está moviendo» y que los humanos tienen pocas posibilidades de detener ese movimiento. Pero «sería equivocado ser pesimista sobre nuestra perspectiva».
Gente de autoridad
Según el padre de la ciencia que es columna vertebral del catastrofismo sobre el cambio climático, «no llevará a nuestra extinción, sobreviviremos al calentamiento en todas partes del planeta». Pero ¿cómo puede afirmar o negar tal cosa? Porque su discurso está enteramente salpicado del típico escepticismo científico.
Inició la charla afirmando que un gran problema es la especialización científica, que ha llevado a cada rama a entender exclusivamente sus datos a costa de la pérdida de una visión global, cree que el conocimiento humano no está tan desarrollado como para entender un problema de la magnitud del cambio climático, y aun aventura algún pronóstico.
No lo menciona en el Queen Elizabeth Hall, pero en su entrevista en The Guardian propone además un remedio expeditivo para poner en marcha las políticas necesarias, que no especifica: «Nos hemos convertido en un mundo un poco caradura e igualitario, donde cualquiera puede hablar. Está muy bien pero hay circunstancias- la guerra es un ejemplo típico- en el que no se puede hacer eso.
Tienes que coger a una poca gente con autoridad y en la que se confía, para que lo dirijan. Me parece que el cambio climático es un asunto tan grave como la guerra. Puede ser necesario suspender la democracia durante un tiempo».
Lovelock comparte el escenario de la sala de conciertos con Crispin Tickell, el diplomático preferido de Margaret Thatcher, el principal instigador de la creación del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático como embajador británico en la ONU. Ambos comparten el patronato de la Fundación para la Población Óptima, que también predice la catástrofe como consecuencia del aumento de población.
Un miembro de la audiencia pregunta a ambos cuál es el óptimo de población del planeta y Lovelock habla de la relación entre población y recursos pero no da una cifra. Tickell, vinculado toda su vida a las ideas 'malthusianas' sobre control de la población, afirma que sí existe un óptimo, entre mil y dos mil quinientos millones.
La diseñadora Vivienne Westwood no pregunta sino afirma, desde su asiento, que la crisis financiera es una muestra y una confirmación de la crisis ecológica de la que habla Lovelock, que agradece sus palabras, con las que comulga. Y un estudioso de la obra del científico expone sus abstracciones generales, apunta alguna posible incoherencia y finalmente le pregunta : ¿quién es Gaia? Busca un sentido religioso a la hipótesis científica.
Lovelock se apoya en que todos los sistemas autorregulados tienen objetivos y el de la tierra también, aunque no tenga un propósito. Es el matiz en las palabras, la eliminación de una voluntad autónoma pero la afirmación de la existencia de un objetivo, el equilibrio, para la dinámica del organismo. El de los humanos es sobrevivir, sentencia.
Y, al cabo de algo más de una hora, James Lovelock se retira del escenario con una frase que ya se ha convertido en su lema: «Disfruten mientras puedan».

Escasea la madera en los mercados ilegales de Bolivia

Sorprendente resultado de acciones de control en los bosques de Bolivia[1]

El fenómeno del ochoó[2]

Nombrando al Ochoó, así iniciamos este sorprendente reporte en el que el seguimiento a la comercialización de esta especie forestal maderable, nos ha permitido evaluar algunos de los efectos que, a corto plazo, han tenido las acciones de control de la Autoridad Boliviana de Bosques y Tierras en Bolivia.

La situación de los Bosques en Santa Cruz,  en el año 2009

Para contextualizar la importancia de este tema partiremos del escenario del 2009, en el que nos habíamos preguntado ¿Hay gobierno en los bosques de Bolivia?[3], denunciando la comercialización de los Certificados de Origen, la falsedad en los instrumentos de gestión forestal (PGMF), particularmente en  las comunidades indígenas de Guarayos y, posteriormente (a fines del 2010) habíamos concluido en señalar que, también en Guarayos se había producido un acaparamiento de tierras forestales por parte de asociaciones de individuos que no beneficiaron a ninguna comunidad.
Demostramos la articulación de las redes de blanqueo de la madera ilegal con la etiqueta de indígena comunitario y el manejo de instancias del Estado no solo con relaciones de nepotismo dirigencias, sino favoreciendo a dirigentes y a autoridades con derechos forestales individuales o como miembros de grupos inexistentes. Habíamos insistido en Guarayos frente a la certeza de la incidencia que sus redes de blanqueo de la madera ilegal, en un vasto territorio que alcanzaba a los mercados ilegales de otros departamentos.
La situación de algunas empresas privadas forestales, no había sido diferente. Proliferaron aserraderos, barracas, consultoras forestales y otros intermediarios articulados a esta misma red, por distintas razones, entre las principales la permanente oferta de materia prima a bajo costo y sin exigencia legal alguna, además de la protección oficial por parte de las instancias estatales y organizaciones indígenas.
La situación de ilegalidad en Guarayos había llegado a extremos tales de incidencia en el mercado nacional, que competía perversamente con los productos de origen legal provenientes del Beni y ampliaba sus redes hacia este departamento. Así mismo la madera ilegal proveniente de la TCO Gwarayú proveía a las barracas de Santa Cruz, Cochabamba, La Paz y el Alto.

Las acciones de la Autoridad Boliviana de Bosques y Tierras el año 2010, dan un giro a lo que se venía haciendo.

El año 2010 (octubre), una nueva gestión de la ABT, adoptó decisiones drásticas y para muchos “policiacas”; empezó por intervenir sus propias oficinas, despidiendo a la totalidad de funcionarios públicos de las Unidades Operativas de Bosques de la Chiquitanía y Guarayos, consideradas Áreas Críticas y de Permanente Incumplimiento a la Ley.
En pocos meses se habían recabado los contratos forestales de compra venta de madera en los cuales se evidenció que ninguno contemplaba condiciones mínimas de respeto a los derechos indígenas, y que por el contrario habían posibilitado la emergencia de nuevas dirigencias que, a través de autorizaciones y cobros ilegales, suplantando los roles del Estado, otorgaron fuerza de ley a sus autorizaciones.
Como no se había realizado una sola evaluación de campo de parte del Estado, en cuya estructura se habían posesionado estos mismos ejerciendo absoluto control de instancias organizacionales indígenas, gobiernos municipales y gobierno nacional (ABT), el 90% de documentos de “manejos forestales” resultaron falsos.
Así mismo se evidenció que la denuncia que hicimos sobre la circulación y comercialización de certificados Forestales de Origen era válida y se sacaron de circulación reduciendo su número y con entrega condicionada a verificaciones de campo de las operaciones forestales que se declaraban.
También se intervinieron aserraderos y se les inició proceso debido a que no sustentaron sus Programas de abastecimiento de Materia prima.
Esta información fue presentada, en octubre del 2010 y en Audiencia Pública a cuatrocientos miembros de las comunidades Guarayas, quienes solicitaron al Estado, anular contratos y suspender autorizaciones [4], acción que puso al tanto sobre la forma en que se estaba afectando a las comunidades y que no fue menos importante, para eliminar posibilidades de re articulación rápida de la red. La intervención de las concesiones forestales con el inicio de Inspectorías de campo también operó positivamente en ese sentido.
De la misma manera las acciones adoptadas para normar el ejercicio de los profesionales responsables por  la elaboración y veracidad (fé pública del estado) lograron que aquellos que habían logrado sus clientelas en base a la falsedad de sus instrumentos y gracias a sus articulaciones con funcionarios de la red de corrupción, dirigentes y mercados optaran por paralizar sus actividades, cuando no por someterse a la ley.

Las capacidades del Estado

Para el logro de estos objetivos la Autoridad Boliviana de Bosques realizó la contratación de equipos de campo reforzados con recursos del Proyecto financiado por Holanda, en apoyo a sus estrategias de Control y regulación.
En el plano de las intervenciones, decomisos y otros, éstas contaron con el apoyo y coordinación permanente con el ejército nacional y ADEMAF.
Pero también, gradualmente se contó con el apoyo de actores locales importantes como la Asociación de Madereros de Guarayos y una parte de la Asociación Forestal Indígena de Guarayos, que habían decidido enmarcarse en la ley.

Método para esta evaluación

Precisamente, atendiendo a la especie y a los volúmenes que mayor ocurrencia tuvieron en el mercado Departamental, partimos por indagar que había ocurrido con el ochoó[5] , ya que la industria de la construcción había empezado a preocuparse por la falta de madera de construcción para encofrado y por los precio. Con ese dato acudimos a la información de origen y a la de los centros de destino (85 barracas y aserraderos) en las Ciudades donde mayormente se comercializa, Santa Cruz, Cochabamba y El Alto.

Resultados

El ochoó es una especie maderable utilizada para la construcción, esto por el costo bajo que tiene en el mercado, es abundante por las facilidades para su extracción ya que ocurre cerca de los caminos y también, por su alta abundancia en los bosques.
El pié Tablar[6] de Ochoó puesto en Ascensión de Guarayos, hasta hace apenas algunos meses[7] fue de Bs 1.20 y 1,50,  Con este precio de venta en el lugar de origen encontramos que esta especie ocurría también de forma  abundante en los mercados de Santa Cruz, Cochabamba y sobre abundante en las barracas  del Alto (La Paz).
Después de la zafra realizamos un nuevo recorrido para verificar el destino de la madera extraída y nos encontramos, en Santa Cruz, con un mercado prácticamente paralizado:
a)    No existe ochoó en un total de 85  Barracas  que vistamos.
b)    El precio del ocho allí donde se encuentra  subió el precio  de Bs.2,8 y 3,0  pt a  Bs.5.50 o a bs 6, en todos los casos.
c)    El precio del Tajibo también de subió de bs 12 a Bs 17 y 18.
d)    Realizando un cálculo general promedio los precios de madera en Barracas subió entre el 100% y un 60%.

En Cochabamba cuya dinámica de aserraderos y barracas llama la atención por encontrarse situada en la ciudad misma y por su capacidad de comercializar hasta el aserrín (para los “chicheros”), nos encontramos que gran parte de estos se han trasladado a  Tiquipaya.
a)    Encontramos el mismo fenómeno el precio del ocho subió en un 100% de 2,8 y 30 bs a 5,5 y 6 Bs. donde existe, ya que es escaso.
b)    El ocho en su generalidad  ha desaparecido completamente del mercado y no existe madera para su reemplazado (hoja de yuca o mapajo).

Qué paso en Cochabamba donde esta especie era abundante y hasta antes de la zafra se la observaba estoqueada y apilada en gran cantidad en las Barracas.
Los barraqueros nos confirmaron algunas hipótesis: “el fenómeno de Guarayos nos paró, ahora pues que los Guarayos paguen y se legalicen”.
Al ser controlada la ilegalidad en Guarayos se paralizo la comercialización de sus productos ilegales con incidencia en toda la red de ilegalidad en el país y la desesperación de la industria de la construcción no se dejó esperar, demostrando con ello la incidencia de la que habíamos informado al inicio de este artículo.[8]
De la misma forma en el Alto de La Paz, en el que la madera proveniente de Guarayos competía con la del Beni, solo encontramos Ochoó,  mapajo y hoja de yuca de 2” pulgadas (que proviene de cuartón) a un precio que supera en un 100% al de Bs. 2.8 a 6 Bs.

Otro de los indicadores que identificamos en el seguimiento a esta especie fue la de una gran cantidad de barracas cerradas y vacías que incluso habían quitado sus letreros y se “olvidaron” de presentarse con tarjetas comerciales que antes ostentaban.
En el alto además encontramos un mayor temor por el control de la evasión de impuestos, puede referirse a  los impuestos de la renta, ya que otras de las características de este negocio es que cada año se cambian de razón social.

Qué podría pasar en el futuro si el Estado no tiene medidas de respuesta

Nos informaron en nuestro recorrido que las intervenciones de la ABT no solo habían paralizado gran parte de la actividad de las barracas, dejándolas prácticamente sin materia prima y con ello incrementado el precio de la madera en el mercado nacional sino que también hay aspectos por los cuales preocuparse para evitar que la ilegalidad se re-cree y fortalezca nuevamente:

a)    Encontramos información que da cuenta de la venta de CFO digitales hasta a $us 3500 (en el 2009, en Guarayos se encontraban hasta en $us 200), por tanto hay que reforzar nuevamente el control de estos valorados, construyendo un sistema de control entre el origen y estos mercados.

b)    Encontramos que ante la imposibilidad de elaboración de Informes Anuales (IAPOAF), que tuvieron que ocurrir el año 2010, [9]los responsables de ello se han puesto de acuerdo para presentarlos “en paquete” y a último momento, sorprendiendo al Estado con una masiva concurrencia en bloque y saturando, de, esta forma sus capacidades de evaluación, para posteriormente presionar por la aprobación, sin evaluaciones de campo. Para evitar que esta maniobra tenga los resultados que sus autores intelectuales esperan, la ABT debe estar preparada con sus equipos reforzados que realizaran evaluaciones de campo y de gabinete, con mayor incidencia en el área de origen del conflicto (Guarayos).

c)  Muchas personas que quieren enmarcarse en la ley, se sienten obligadas y muy presionadas por ciertos mecanismo que emplean los dirigentes para imponer sus reglas e hicieron alusión permanente a la necesidad de evitar que suceda lo que sucedió en el INRA en algunas provincias, donde  finalmente las normas y los roles del Estado se relajaron tanto, que dejaron el gobierno del área en manos de un supra Estado con omnímodos poderes. “El Control Social”, en manos de personas a las que sus bases no controlan, favoreció en sus informes a quienes les pagaron y a quienes no lo hicieron, los sacaron del escenario con informes negativos o estancamiento de sus informes, hasta que apareciera un mejor postor.

d)    Nos informamos también en nuestro recorrido de que existe madera ilegal cortada y oculta en los bosques, cuyos propietarios se encuentran esperando que “algo suceda”, para sacarla (¿otra  medida de excepción?).Esta es otyra situación que el Estado ya debe tomar en cuenta puesto que estaría saliendo a cuenta de nuevos POAF.

e)    El Estado debe emplear mecanismos de control que le permitan Controlar (valga la redundancia) las relaciones contractuales en comunidades (origen y destino del producto), tal y como se ha venido insistiendo, incluso desde las comunidades de Guarayos, desde el año 2008 y tal como estuvo establecido, por norma desde 1998. Barracas, aserraderos y otros relacionados con la ilegalidad han utilizado madera que proviene de comunidades, en el caso de Guarayos, el 100%, y si embargo el estado nada ha hecho por proteger los derechos de éstas.

f)      El Estado debe aclarar la constitución de las Empresas Forestales Comunitarias, que, según se nos informó como una gran preocupación en nuestro recorrido,  se encargarían de toda la cadena forestal, incluyendo aserraderos y barracas toda vez que esto incidirá en toda la cadena y en sus articulaciones locales, con impactos económicos para estos sectores.

g)    Un sistema de comunicación permanente con actores locales, evitando los filtros y presiones dirigenciales o partidarias debe implementarse para posibilitar la comunicación entre un ente regulador y los actores directos y no los intermediarios y dirigentes.

Hasta aquí este artículo sobre los efectos de las medidas de control al aprovechamiento forestal en los bosques efectuadas desde los últimos meses del 2010 y hasta la fecha.
Los autores aclaramos que aún queda pendiente una evaluación de las medidas adoptadas sobre los desmontes para usos no forestales que ocurre a gran escala (85% por parte de la afro industria y el resto por los pequeños propietarios) y que es responsable por la deforestación de 300 mil hectáreas de bosques cada año.
Este, el de los desmontes hasta hoy no ha podido abordarse con capacidad preventiva de manera que más de 30 millones de bolivianos, por concepto de multas a esta actividad, hoy se emplean precisamente para pagar salarios a quienes debieron impedir que ello ocurra.



[1] Artículo escrito por Cabrera B, Rafael y Tejada S. Alicia, julio del año 2011
[2] Nombre científico Hura Crepitans
[3] http://www.cedib.org/index.php?/petropress/petropress-no.-19-%C2%BFcual-es-la-situacion-de-los-bosques-en-bolivia.html
[4] Nada de esto se ha logrado efectuar hasta la fecha y es un tema pendiente el rol del estado en la protección de los derechos comunitarios sobre las decisiones contractuales que definen dirigentes con poder económico y político, afectando sus forma de vida, cultura e instituciones.

[5] Nombre científico de la especie
[6] Unidad de medida que equivale a..
[7] Antes de la zafra de diciembre del 2010
[8] Guarayos es un caso paradigmático porque allí se concentra hoy el mayor polo de desarrollo cruceño y los capitales que han invertido tanto en tierras como en madera ilegal y narcotráfico han distorsionado las relaciones de mercado, incluso en las comunidades indígenas.
[9] No podrían haberse elaborado Informes si los Planes Anuales Operativos y los PGMF era falsos, (situación que mantenemos desde el mes de abril del 2009),

12 de julio de 2011

El tiempo de tod@s: Empresas Comunitarias Mineras en Bolivia, el Nuevo debate

El tiempo de tod@s: Empresas Comunitarias Mineras en Bolivia, el Nuevo debate
Ref: http://www.lapatriaenlinea.com/?nota=68748 

Empresas Comunitarias Mineras en Bolivia, el Nuevo debate

Empresas Comunitarias Mineras, el nuevo debate
Por Alicia Tejada Soruco
Hace algunos meses nos referimos a la frontera de la disputa y el conflicto señalando a los bosques y los múltiples actores que se disputan derechos en las áreas en las que ocurren. Veníamos advirtiendo también acerca del carácter de pre eminencia de la minería y sus efectos en el Este de Bolivia, donde hay otros derechos (comunitarios, propietarios, concesiones forestales) pre constituidos y considerados (al menos desde los criterios economicistas) estratégicos para el desarrollo del país.
Ahora nos aprestamos a enfrentar un debate adeudado a los bolivianos y particularmente a las provincias en las que existen minerales valiosos, que al igual que la madera y otros recursos, son explotados sin dejar tras de sí, más que una dependencia de esta actividad y la consecuente desestructuración de las economías locales (tal es el caso de la minería ilegal de San Ramón y de la ilegalidad forestal en los llanos y en Amazonía). ¿El estado, fiel a su histórica vocación rentista ha cambiado? Esta es la pregunta, puesto que es el único rol que se asignó y que cumplió mal, sino veamos qué paso con los pagos de patentes mineras la última década.
Ahora los cooperativistas mineros  (que datan de 1940, tomando la Mina de oro de Víctor Aramayo), y la mediana minería (que se instaura en el gobierno de Sánchez de Lozada), han cuestionado al gobierno la creación de un nuevo actor minero; “Las empresas Comunitarias Mineras”;  que es coherente también con la creación de las Unidades Productivas que plantea la Ley de Revolución Productiva Comunitaria Agraria, en tanto constituye a la comunidad como una Unidad productiva, carácter que no estaba vetado desde que los indígenas del país (en los 90) habían constituido sus TCO, con derechos preferentes y exclusivos sobre los recursos naturales de esta áreas, dentro de la lógica neo liberal que asfaltó la carretera por la que transitaría el mercado.
Los cooperativistas mineros consideran que los comunitarios únicamente deberían conformarse con el pago de regalías con el que se beneficiaran y dedicarse a producir para la seguridad alimentaria del país: “zapatero a tus zapatos”, han advertido sumándose a estos  la comisión de Industrias extractivistas.
El Precámbrico fue estudiado, por mandato de DS del gobierno de Banzer, por empresas británicas y canadienses. De la misma forma durante el gobierno de GSL. Los mejores reservorios de minerales están en manos de las transnacionales Orvana Mineral Corp., Votorantim y Jindal, pero también hay aproximadamente 600 derechos otorgados en el área y otros cientos operadores ilegales.
Nos aprestamos a otro de los grandes debates en este país y tiene que ver con el estatus de unidad económica del que se está revistiendo a las comunidades, medida que las introduce en una economía de mercado liberal, a partir de los recursos naturales existentes en éstas. Una nueva burguesía también se está gestando a partir de estas medidas, es indudable.

5 de julio de 2011

¿Qué se entiende por colonialismo?

¿Qué se entiende por colonialismo?

¿Qué se entiende por colonialismo, descolonización y colonialidad?
Raúl Prada Alcoreza

Debemos acercarnos a los problemas a través de las estructuras de pensamiento; de alguna manera podemos decir que los problemas dependen de las estructuras de pensamiento. Éstas los inventan o los construyen; por lo menos están asociadas estructuras de pensamiento y problemas. No podemos separar las formaciones enunciativas de las reglas que definen los juegos de verdad. El colonialismo a pesar de ser una realidad cruda y expansiva desde el siglo XVI, asociada a la expansión capitalista, al ciclo del capitalismo del mediterráneo, no es tratado como materia del discurso teórico hasta mucho después. Si bien se puede decir que se desplegaron discursos anticoloniales constatables desde el siglo XVIII, conformándose de un modo moderno durante el siglo XIX, es a mediados del siglo XX, sobre todo después de la segunda guerra mundial y las consecuencias irradiantes de las revoluciones orientales, la rusa (1917) y la china (1949), cuando se construye un discurso descolonizador articulado al discurso antiimperialista. Uno de los artífices de esta construcción es indudablemente el intelectual crítico martinico Franz Fanon (1925-1961). Diremos que la teoría sobre el colonialismo está íntimamente ligada al discurso descolonizador; podríamos decir que es la voluntad descolonizadora la que ilumina sobre la problemática del colonialismo y la colonialidad. Lo que permite hacer ver de manera más estructurada las formas de dominación colonial, su subsistencia y perdurabilidad, dando lugar a la colonialidad en las sociedades llamadas poscoloniales, es decir, a la herencia colonial en los países independizados. Sin embargo, a pesar de esta constatación, de que el discurso descolonizador se da con bastante posterioridad al hecho colonial, no podemos de ninguna manera desentendernos de expresiones y discursos anticoloniales que aparecieron con anterioridad; primero durante el siglo XVIII y después durante el siglo XIX en el continente americano, atravesado por las guerras anticoloniales y por las guerras de independencia.  Durante estos dos siglos se extiende la crisis de los dominios coloniales extraterritoriales británico, español y portugués. Se trata de discursos anticoloniales heterogéneos y diferenciados. Durante el siglo XVIII en los Andes se desata una guerra anticolonial indígena que cuestiona las mediaciones coloniales de los caciques y el dominio de las autoridades coloniales, configurándose un proyecto político cultural de reconstitución que adquiere distintas tonalidades en los distintos periodos y contexto del conflicto. Durante el siglo XIX se conforma un nacionalismo criollo articulado al discurso liberal, vinculando los conflictos locales y regionales a un ideario republicano o patriótico. Se puede decir que el ámbito de esta formación discursiva política tiene dos umbrales, uno que corresponde a la guerra anticolonial norteamericana (1775-1783) y el otro que corresponde a la revolución independentista de los esclavos africanos en la isla La Española (1795), inspirada en la revolución francesa, revolución que emite la declaración de los derechos del hombre. Pero también se puede decir que el ámbito de esta formación discursiva política anticolonial se abre a horizontes que no terminan de desplazarse.
En toda esta historia de la problemática colonial no pueden confundirse las distintas formaciones discursivas y estructuras de pensamiento, no son las mismas interpretaciones. Las expresiones comunitarias nativas, ligadas a las estructuras del ayllu, son distintas a las invenciones políticas de los criollos andinos, usando un título de Marie Danielle Démelas[1]. En un caso hablamos de una combinación compleja y en transcurso de representaciones mesiánicas en combinación con cosmovisiones cíclicas del pachakuti, articuladas también con problemas de legitimidad de los caciques y mediadores entre el Estado colonial y las comunidades reconocidas. En el otro caso hablamos de la incorporación del discurso liberal a los conflictos de poder y representatividad entre criollos, mestizos y españoles, colocando como transformado a la comunidades indígenas. La incorporación liberal fue bastante complicada pues no era simple asimilarla en una coyuntura histórica atiborrada, definida por la invasión napoleónica al centro del imperio español, la abdicación del rey Carlos IV, la transferencia de la monarquía a Felipe VII, preso también del ejército francés, contando así mismo con pretensiones de la infanta Carlota Joaquina, en medio de los conflicto de las juntas que reaccionan a la ocupación, la de Sevilla y la Central. Una confusión que lleva a los primeros levantamientos a hablar a nombre del rey, acudiendo a la legitimidad del monarca, incluso en contra de las autoridades coloniales, los virreyes y las autoridades de la Audiencia de Charcas[2]. Este discurso adquiere ribetes cada vez más liberales en la etapa de la elaboración de las constituciones, después de la guerra de independencia.
Durante el siglo XX emergen otras estructuras de pensamiento y formaciones discursivas que ponen en cuestión las herencias coloniales, podemos identificar entre éstas a las alocuciones indigenistas en el despliegue de estos discursos. Habría que remontarse a la experiencia de las escuelas indígnales ambulantes que se inician en 1905, recorriendo ayllus y comunidades para enseñar el alfabeto. En esta secuencia, cinco años después, debemos tomar en cuenta la publicación de la Creación de la pedagogía nacional de Franz Tamayo, que con una visión vitalista define al indio como fuente de la energía nacional. Después de la guerra del Chaco los gobiernos nacionalistas van a retomar la perspectiva indigenista de una manera más integral vinculándola a las políticas públicas y a las estrategias nacionales. Primero será el gobierno militar de Gualberto Villarroel el que se comprometerá en abrir espacios para las reivindicaciones indígenas en el Estado, después será la misma revolución nacional de 1952 la que conforme institucionalmente una política indigenista en el marco del nacionalismo revolucionario. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los nacionalismos articulan el indigenismo en la perspectiva del mestizaje. Comparando nacionalismo y liberalismo, si el liberalismo quería civilizar a las poblaciones nativas, el nacionalismo buscaba su mestización. Ambos proyectos buscan la incorporación modernizadora al Estado de los pueblos nativos, desconociendo la historia, la cultura, la civilización propia de las naciones y pueblos indígenas, aunque recogen preocupaciones por la condición y destino de las poblaciones nativas. También podemos decir con cierta certeza que ambos proyectos no cobran conciencia de que no dejan de ser prolongaciones de las políticas coloniales, aunque se den por otros medios y caminos, con otras metodologías, utilizando un discurso indigenista.
Habría que preguntarse si de esta colonialidad del saber escapa el marxismo boliviano de aquellos tiempos. Por razones de espacio no podemos hacer una evaluación descriptiva de los autores considerados marxistas, empero podemos seleccionar algunos, que por su incidencia en el tema son importantes. Uno de ellos es indudablemente Gustavo Navarro, que es más conocido por su seudónimo, Tristán Marof. A diferencia de una interpretación mas bien culturalista del indigenismo Tristán Marof va tocar claves materiales de la emancipación indígena. En la Tragedia del Altiplano comprende que lo que interesa al indio no es su instrucción inmediata sino su libertad inmediata. Vale decir, su independencia económica, la ruptura de su sumisión con el patrón, la reivindicación de sus condiciones de hombre[3]. El discurso marxista introduce en la interpelación a la explotación la perspectiva de la emancipación del trabajo, la toma de tierras y la nacionalización de las minas. Es conocida la consigna de Tristán Marof de tierras al indio y minas al Estado. Reivindicaciones con las que cumplen la revolución nacional de 1952 con la reforma agraria y la nacionalización de las minas. Ante la elocuencia de este discurso y ante las medidas de la revolución, habría que hacerse una pregunta: ¿Se agota en este discurso y con estas medidas la problemática colonial? Retomando lo que dijimos, podemos afirmar que no se resuelve de ninguna manera la problemática colonial con la incorporación del indio a la llamada civilización, que no es otra cosa que la imitación de modernidad, tampoco con su incorporación al Estado, así mismo no se resuelve el problema con la reforma agraria y la emancipación económica. Estas soluciones políticas suponen una perspectiva colonial, considerar que la civilización es la occidental, consolidada después como cultura moderna, y que de lo que se trata es de civilizar, modernizar y liberar económicamente al pongo. Lo que ha hecho precisamente la dominación colonial es destruir las civilizaciones, las culturas, las instituciones nativas, atravesando los cuerpos, inscribiendo su dominio como historia política en la superficie de los mismos, induciendo a comportamientos y conductas de sumisión. La dominación colonial es polimorfa, afecta el ámbito de las subjetividades, se efectúa en la desconstitución de sujetos colectivos y trabaja la constitución de sujetos sumisos, domesticados, después, con el establecimiento de las instituciones modernas, trabaja la constitución de sujetos disciplinados. Por eso, si bien podemos aceptar que de alguna manera, los discursos liberales, nacionalistas y también de la izquierda tradicional se enmarcan en el horizonte del  derrumbamiento de las potencias coloniales, no llegan a ser discursos descolonizadores, no responden a la problemática de la dominación civilizatoria, tampoco de la crisis de la modernidad y su universalización.
Las anotaciones de Karl Marx en los Cuadernos Kovalevsky nos muestran un interés por aprender sobre las comunidades campesinas, sus orígenes, su pervivencia y su posibilidad alternativa a superar el capitalismo, sin esperar el desarrollo del capitalismo en la periferia del sistema-mundo. Esta lectura abre la posibilidad de pensar la condición multilineal de la historia, escapando a esa visión reduccionista y evolucionista de la linealidad de los modos de producción. Planteando también otras posibilidades de transición del capitalismo al comunismo[4]. En esta perspectiva se encuentra también las tesis de Marx sobre el modo de producción asiático, mostrando la necesidad de una interpretación histórica diferente de las formaciones económicas sociales y modos de producción de las civilizaciones asiáticas. Aunque Gayatri Chakravorty Spivak critica esta forma de manejar una excepción histórica, la del modo de producción asiático, inventándose otra homogeneidad asiática sin poder ver la pluralidad de formaciones y multinilealidad de historias,  queda claro que no se puede asumir la historia europea como historia universal[5]. Así mismo queda planteada la necesidad de discutir el concepto de modo de producción.  Estos desplazamientos de Karl Marx, incluyendo las cartas a Vera Zasulich, muestran búsquedas alternativas comprendiendo la evidencia deferencial de los procesos históricos[6]. Estos análisis, tomando en cuenta también a los Grundrisse, estuvieron ausentes en las lecturas y reflexiones de la izquierda tradicional, en gran parte porque las publicaciones y traducciones vinieron con posterioridad. Sobre todo no fueron atendidas sus consecuencias cuando se trataba de definir estrategias y tácticas políticas en las luchas sociales de cada país. Fueron los estudiosos de la obra de Karl Marx los que terminaron introduciendo estos tópicos, frecuentemente en la formación académica, teórica e investigativa. Ahora bien, retomando la crítica de Gaya Chakravorty Spivak, podemos decir que, de todas maneras, Marx no dejó de ser un hombre de su tiempo y no dejó de pertenecer a la episteme naciente de la modernidad. Se notan condicionamientos epistemológicos de la economía política inglesa, por lo tanto también de concepciones liberales sobre el capitalismo, también es notoria la perspectiva en un horizonte eurocéntrico en expansión[7].  No se puede esperar que en aquel tiempo se desarrolle una tesis descolonizadora sobre el capitalismo. Estas tesis vendrán después; los portadores serán intelectuales que emergen de la experiencia dramática del colonialismo.
El colonialismo moderno, del siglo XVI adelante, corresponde a la expansión violenta del capitalismo como acciones sucesivas de conquista, ocupación de territorios, sometimiento de poblaciones, extracción desmesurada de los recursos naturales, explotación, sometimiento y esclavización de las poblaciones nativas y africanas. Por esto mismo el colonialismo está asociado con la expansión universalizadora de la modernidad, aunque ésta al implantarse en territorios periféricos del sistema-mundo sufra adecuaciones heterogéneas. Lo que significa que el colonialismo no es solamente la dominación de las potencias europeas, tampoco solamente la dominación del capitalismo a escala mundial, sino la dominación de la civilización occidental de acuerdo a los códigos de la modernidad. Por lo tanto la lucha contra el colonialismo implica esta comprensión múltiple y compleja, también integral, del fenómeno colonial, lo que implica el combate en múltiples niveles a las formas y engranajes de dominación colonial, particularmente interesa la lucha contra la dominación civilizatoria, eurocéntrica y moderna. Lucha múltiple que implica abrirse a los diferentes proyectos civilizatorios inhibidos con las conquistas y los ciclos coloniales. En el continente de Abya Ayala, llamado América, implica la interpretación del presente y su futuro alternativo a partir de su pasado contenido, bajo la interpretación de las cosmovisiones indígenas. Esta lucha anticolonial, descolonizadora, es también una lucha antiimperialista y contra el capitalismo.
La descolonización significa revertir la cristalización en los huesos de la violencia colonial contra las estructuras, instituciones y formas de la dominación colonial[8]. Significa alternativamente la deconstrucción, el desmontaje, desandando el camino, de los engranajes, las maquinarias y las prácticas de la colonialidad. Lo que también implica la desconstitución de subjetividades sumisas, domesticadas y sometidas, así como la constitución de subjetividades de resistencia, de emancipación, abiertas a distintos posicionamientos del sujeto liberado, en sus condiciones individuales, grupales, colectivas, comunitarias y multitudinarias. La descolonización significa también transiciones múltiples, institucionales, políticas, económicas, sociales y culturales. En Bolivia el camino optado de la transición descolonizadora tiene el nombre de Estado plurinacional comunitario y autonómico. Lo que comprende un nuevo mapa institucional, la transformación estructural del Estado de acuerdo a su condición plurinacional y comunitaria, también de acuerdo al sistema político de la democracia participativa, en el sentido de un ejercicio pluralista de la democracia, directa, representativa y comunitaria. Así mismo comprende un nuevo modelo territorial de acuerdo al pluralismo autonómico establecido por la Constitución. Entendiendo los mandatos de la constitución, también comprende la transformación del modelo económico, abriendo caminos hacia la economía social y comunitaria. Estos tres modelos constitucionales, el de Estado, el territorial y el económico, se encuentran articulados por el modelo civilizatorio alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo del vivir bien.
             
       


[1] Marie Danielle Démelas: La invención política. Bolivia, Ecuador, Perú en el siglo XIX. IFEA-IEP.
[2] Revisar de María Luisa Soux El complejo proceso hacia la independencia de Charcas (1808-1826). Guerra, ciudadanía, conflictos locales y participación en Oruro. Plural 2010; La Paz. 
[3] Tristán Marof: La tragedia del altiplano. Claridad 1935; Claridad.
[4] Revisar de Álvaro García Linera, Introducción al Cuaderno Kovalevsky de Karl Marx, La Paz, Ofensiva Roja, 1989.
[5] Gayatri Chakravorty Spivak: Crítica de la razón poscolonial. Hacia una historia del presente evanescente. Akal 2010; Madrid.
[6] Carta de Carlos Marx a Vera Zasulich. Material de formación política de la «Cátedra Che Guevara– Colectivo AMAUTA».
[7] Revisar de Pierre Rosanvallon El capitalismo utópico. Nueva visión 2006. Buenos Aires.
[8] Revisar de Franz Fanon Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica. México.

1 de julio de 2011

Crisis alimentaria o también crisis de un modelo agro industrial, Alicia Tejada Soruco

Nos encontramos hoy frente a estas preguntas ¿La crisis alimentaria en el mundo es un hecho reciente o es que también estamos hoy enfrentado síntomas claros de la agonía de estrategias y modelos agrícolas de las dos últimas décadas?.
Tengo que acudir a algunos elementos de acercamiento a la pertinencia de estas preguntas por lo que es inevitable contextualizar este análisis en dos  estrategias[1] globales que aún, en pleno siglo XXI, se relacionan con el modelo que nos está planteando la agroindustria.
Las dos estrategias para combatir el hambre del mundo a las que haré referencia fueron: La Revolución Verde (Cuyo auge abarcó desde los sesenta a mediados de los ochenta y hasta los 90) y El Consenso de Washington (Que se implementó desde los ochenta a los 90, década en la que surgen los paradigmas de nuestro futuro común y del desarrollo sostenible, expresados en las estrategias de la Agenda XXI de la ONU, y que interpelan al modelo desarrollista-economicista).
Hay quienes afirman que hoy nos encontramos frente a una tercera Revolución Verde” que viene aparejada con el agro comercio, y  orientada por gigantescas transnacionales, como la Monsanto, DuPont, Novartis y otras compañías.

Revolución verde-1960-1980:[2]
La revolución verde incrementó los niveles de producción agrícola en Europa y en los llamados países desarrollados pero también en países del Asia, África y América.
Tuvo una fuerte influencia en los ejidos en Méjico y en sus políticas agrarias de los 60. De hecho el primer experimento de exportaciones de la revolución verde se lo realizó el año 1967, en Puebla. (Importante recordar este dato para evaluar los efectos hoy).
El objetivo de la revolución verde fue:
“Terminar con el hambre del mundo, logrando cosechas abundantes e independientes del clima o del suelo en el que se cultivase”.
La esencia de la revolución verde fue el uso de Variedades de Alto Rendimiento de dos cereales básicos, arroz y trigo, (semillas VAR) con todos los insumos necesario para ello; pesticidas, fertilizantes, modificaciones genéticas, (en un segundo momento), regadío, abonos especiales, maquinaria, aeronáutica agrícola, etc.).
El rol de los Estados debía ser fuerte, con subsidios, entidades financieras y de investigación, y grandes inversiones en infraestructura (carreteras, vías férreas, marítimas, aéreas, hidroeléctricas, centros de investigación, comercializadoras, silos y empresas mixtas).
La revolución verde no fue un mito, la producción se incrementó en millones de toneladas, pero aquí se nos plantea la primera pregunta, puesto que este es el tema que nos convoca, ¿Resolvió el problema del hambre  en el mundo la Revolución Verde?.[3], en otras palabras, ¿cumplió con su objetivo esta estrategia?
El costo de este modelo de producción, alto para el consumo de los países pobres, lo fue también para la producción de los pequeños campesinos, por tanto gradualmente se evidenció que sus productos, no estarían destinados al consumo interno sino a los países ricos, consecuentemente el hambre del mundo no sólo no disminuyó. Hubo una baja en los índices desde los 60 a los 90 pero no pueden ser atribuidos a la Revolución verde y hay que analizarlos mejor.[4]



Efectos negativos de la Revolución Verde:
Se aumentó la dependencia externa, por cada dólar gastado se produjo la mitad del producto agropecuario que antes se destinaba al consumo interno; los subsidios fueron insostenibles, pronto se vieron consecuencias en los suelos, como tierras cultivables altamente salinizadas, desertizadas y con pérdida absoluta de su capacidad de uso agrícola. Se detectó la utilización de agro tóxicos altamente nocivos a la salud humana.
Surgió lo que se llama hoy el círculo vicioso de los plaguicidas; cada vez plagas más resistentes y cada vez mayor dependencia de nuevos plaguicidas, y la crisis de este modelo agrícola también se expresó con menores rendimientos y menor diversidad de alimentos.

Lo que se planteó corregir de la Revolución Verde:
Se identificó entonces que había que corregir el modelo, de la Revolución Verde, fuertemente cuestionado hoy en día. La actividad agrícola debía buscar un equilibrio entre la necesaria producción de alimentos para nutrir a una población creciente, y el respeto del medio ambiente. De esta forma se evitaría la destrucción de la naturaleza, que había repercutido además en la capacidad de producir y de extraer alimentos y en la re-producción de los sistemas socio económicos locales.
La incorporación de las estrategias locales empleadas para su propia seguridad alimentaria, a largo plazo, (resiliencia) debía implementarse en lugar de intentar embutir a todos en único  paquete productivo.
También se requeriría el abandono de la conversión en gran escala de bosques, fuentes de agua y hábitat naturales frágiles en tierras de cultivo.
Por primera vez los aspectos ambientales salieron de la esfera científica (biología) para conectarse con otras múltiples dimensiones, como las sociales, institucionales, económicas y políticas.
El debate acerca de esta estrategia de desarrollo aún no termina, pero queda claro que existen numerosas consecuencias para el sector de la alimentación y el desarrollo agrícola y rural.

Consenso de Washington
Este Consenso, consistió en un paquete de medidas económicas (10) centrales para el apoyo del BM y del FMI a los países que tendrían que superar sus crisis económicas conocidas como  Ajustes Estructurales:
El consenso planteó medidas como las de la seguridad jurídica, menos gastos en elefantes blancos, menos intervención del Estado, más inversión privada; tipos de cambios competitivos, disciplinas fiscales, desregulación, inversión extranjera directa y liberación del comercio. Es la estrategia que abrió las puertas al neo liberalismo.
La política agrícola de mediados de los ochenta y hasta la fecha proviene de este modelo neoliberal: Precios determinados por el mercado, eliminación de restricciones cuantitativas, exportaciones, Tratados que posibiliten mercados para las exportaciones, y transgénicos que permitan incrementar la producción.
La pregunta es qué límites acompañaron ese proceso. El Informe sobre el Desarrollo Mundial 2000/1, por ejemplo, asegura que la liberalización del mercado (sin límite alguno) requería de un apuntalamiento institucional sólido y previo. El mercado no podía haber determinado el modelo de producción de todos los sectores; había que pensar también en un Estado que regule la diversificación y la producción estratégica para las necesidades alimentarias de las poblaciones locales.
En el caso del suministro de semillas, el sector público no podría quedar al margen del apoyo a un sector privado naciente. Pero también necesitaría jugar un rol en la protección de la diversidad de las plantas, especialmente en lo que se refiere a los derechos de los agricultores a variedades desarrolladas en explotaciones agrícolas.[5]
Forman parte hoy de los problemas de muchos países los enormes costos sociales de los ajustes estructurales y no me voy a referir a ellos, sino para afirmar que esta crisis que hoy heredamos, también es el resultado de muchos años de políticas destructivas que socavaron las producciones nacionales de alimentos, y que obligaron a los campesinos/as a producir cultivos comerciales para compañías multinacionales  y a comprar sus alimentos de las mismas multinacionales (o a otras…) en el mercado mundial.
Hasta el 2010 no solo se habían empleado y agotado las tierras de uso agrícola. Se destruyeron 13 millones de Ha. de bosques para nuevos cultivos.
Pérdida de bosques en el mundo 13 millones de hectáreas (color marrón), Universidad de Navarra

Dramática expansión de la frontera agrícola en el Este de Santa Cruz, Bolivia.
Se privatizó la tierra en los países menos desarrollados, pues los capitales internacionales, frente a la crisis agrícola evidenciada en 1990, se vieron obligados, por un lado a ir por más tierras cultivables que reemplacen las degradadas que dejaron tras de sí y por otro se introdujo la tierra a un mercado que los Estados no regulaban y al que los campesinos no podían acceder sino era por la vía de la dotación estatal y en superficies menores (unidades productivas familiares).
La mayor parte de la población rural dejó de estar ligada a la tierra y a la agricultura y se produjeron oleadas de migraciones rurales hacia centros urbanos que no estaban preparados para recibirlas.
La estrategia de los noventa no resolvió el hambre del mundo, la incrementó, por tanto no estamos aquí frente a una nueva realidad, aunque si a un nuevo concepto que hace referencia a “Seguridad alimentaria” y que puede constituirse en oportunidad si resolvemos los temas apuntados y los que señalaré a continuación:
Cuál es el modelo que se ha implementado en Bolivia:
Por cuál estrategia estamos transitando hoy en Bolivia. Puesto que no se trata únicamente de si queremos semillas transgénicas o no, o si queremos que la tierra pase a nuevos actores con los mismos fines o no: Estamos hablando de estrategias globales orientadas a fines concretos; de nuestro nivel de inserción en ellas y de la forma en que esta inserción nos afecta a todos ya todas.
-La ampliación de la frontera agrícola alcanza y afecta ya al 21% de los suelos forestales (bosques) de Bolivia y el vice ministro de desarrollo productivo ha anunciado que se requerirá de mayores superficies. La frontera agrícola se agotó.
-El sector productivo forestal, que exporta 274 millones y ha invertido en 654 planes de manejo forestal para gestionar estas superficies sosteniblemente, en 4.4. Millones de hectáreas de bosques, es un sector marginal en esta estrategia, puesto que su capital (los bosques), estaría seriamente amenazado. Sin embargo la agro industria se justifica también por sus exportaciones.
-Los desmontes han afectado ya cinco millones de hectáreas de bosques, y deteriorado suelos agrícolas cuyo costo de recuperación hoy se transfieren al Estado, que al estar imposibilitado para ello, opta por afectar tierras no aptas para la agricultura. (ejemplo: los nuevos asentamientos humanos, los nuevos desmontes ilegales que se pretenden “regular”.

-Las quemas, gran parte de estas,  originadas en prácticas de conversión de suelos a otros usos, han afectado otras cinco millones de hectáreas de bosques y ya son una amenaza a la seguridad y a la salud humana.

-Hay impactos gravísimos en ríos y cuencas y con efectos en inundaciones y mortandad de millones de toneladas de peces afectando a la seguridad humana y alimentaria de los bolivianos.
Los ingresos mayores de las instancias de control de bosques y tierras provienen de multas a desmontes ilegales, (30.484.182) y se generan precisamente en áreas de expansión agrícola, (los datos de ANAPO expresan las nuevas áreas de cultivos) demostrando con ello la fuerte influencia del modelo en las distorsiones de la  institucionalidad estatal (rentista).
-  
-Asentamientos humanos sin mayores perspectivas de desarrollo puesto que ocurren en tierras no aptas para la actividad agrícola: bajo Paraguá, Valle de Tuca Vaca, Guarayos, Chiquitos, etc.

-Se está produciendo un fenómeno migratorio campo-ciudad. (del 75%) Estamos expulsando a las poblaciones rurales de modelos en los que no pueden competir con el poder agro industrial transnacional; las tierras se están extranjerizando (brasileros, colombianos, argentinos, mejicanos, están adquiriendo tierras en Bolivia).

-Estamos ya ingresando a los cultivos destinados a agro-combustibles, frente a la crisis mundial de los combustibles fósiles; se prevé que en 20 años estos se habrán agotado, o a mono cultivos para la exportación, (San buena Ventura es un ejemplo de ello y los créditos al sector cañero también lo son)

- A pesar de ello importamos el 40% de lo que comemos y el sector campesino solo provee el 18%. Menos de la mitad de lo que consumimos está en manos de la agro industria. De 956.730.894 millones de dólares invertidos como capital operativo, 3 rubros (Soya, Girasol y maíz concentran casi el 50% de las inversiones).

Frente a ello se plantea entonces la necesidad de responder:
Primero: ¿A qué estrategia responde este modelo agro industrial?, ¿Dónde lo situamos, más allá de sus cifras de exportaciones?
Segundo: ¿A qué elementos obedece la crisis del modelo agrario y si se mantienen, cómo influyen e influirán en el futuro en la seguridad alimentaria de los bolivianos?
Tercero: Dónde se inserta, en esta estrategia, la demanda de la ampliación de la frontera agrícola y cuál es el plan de seguridad y soberanía alimentaria que la respalda?
Y Cuarto: Cuál de estos problemas resuelve la nueva Ley del sector,[6] apoyada únicamente por la CSUTCB y algunas de las instituciones sectoriales de la agro industria cruceña.
Según Josette Sheeran, directora ejecutiva del programa Mundial de Alimentos de la ONU, la creciente demanda de países como India y China y el uso de granos para producir biocombustibles. "Está llevando a una nueva fase de hambre en el mundo, lo que denominamos nuevos hambrientos son personas que tienen dinero, pero no llegan a poder comprar comida", "Unos precios más altos de los alimentos incrementarán el descontento social en una serie de países que son sensibles a las presiones inflacionarias y dependen de las importaciones”.[7]
ANAPO en cifras[8]


[1] http://www.fao.org/DOCREP/003/X9808S/x9808s04.htm
[2] http://www.fao.org/kids/es/revolution.html
[3] . Reuters, Bruselas 6 de marzo del 2008, ONU prevé  más hambre en el mundo por inflación alimentaria,
[5] Tripp y Louwaars (1997)  

[6] Villegas P, CEDIB, Los transgénicos y la modificación genética de la política agraria en Bolivia

[7]http://www.elconfidencial.com/cache/2008/03/06/87_preve_hambre_mundo_inflacion_alimentaria.html
[8]  ANAPO en cifras, boletín publicado por ANAPO, 28 de febrero del 2011
  http://www.cao.org.bo/Documentos/Actualidad%20Agropecuaria%20Mayo%2020101.pdf
  http://www.cao.org.bo/Documentos/02%20EVALUACION%202010.pdf