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12 de octubre de 2010

121 líneas de micros en santa cruz

120 líneas de micros
Por: Alicia Tejada Soruco
El conflicto laboral entre chóferes y propietarios de micros develó un problema mayor que está vinculado con el medio ambiente urbano. Los chóferes se quejaron porque deben trabajar 16 horas diarias; por el avasallamiento de rutas; por el número de vueltas que están obligados a dar a los anillos de la ciudad y demandaron que el Transporte Urbano, se regularice y que se ordene el caos del transporte público en la ciudad de Santa Cruz.
Los ciudadanos y ciudadanas padecemos en mayor medida los efectos de esta falta de regulación y control: La contaminación de nuestro medio ambiente urbano; la inseguridad de pasajeros; peatones, conductores particulares son la enfermedad El poder de los propietarios de micros abarca el derecho a decidir el destino de los espacios públicos de la ciudad; los límites permisibles de velocidad, las áreas de parqueos, las reglas de tránsito y hasta la cantidad de líneas que circulan, sin más criterio que sus ganancias económicas: Así la ciudad es un recurso a ser explotado y no el espacio de convivencia que merecemos.
El reclamo del avasallamiento de rutas tuvo respuesta de la Dirección de Tráfico y Transporte, pero no en defensa de los ciudadanos, sino en defensa de los que mas “utilicen” sus rutas certificadas, so pena de reemplazarlos por otros; ergo por los que sometan a mayor inseguridad y avasallamiento a la ciudadanía.
La contaminación acústica; del aire; del paisaje, fueron los grandes ausentes en este debate. El control social, OTB, Juntas vecinales y otros no contemplan en sus agendas aspectos que hacen a la calidad de vida de la población. De poco sirven los parques, las ampliaciones de avenidas, la anulación de rotondas si éstas van a ser inmediatamente ocupadas por cuanta línea de micros se habilite con pagos, en ocasiones, reñidos con la ética funcionaria.
En ninguna ciudad del país los propietarios de micros han definido, como aquí, el destino de las calles. En La Paz existe incluso una reglamentación que obliga a los vehículos, con determinado número de placa, a no circular en determinados días. En Cochabamba se ha adoptado similar medida, Se realizan inversiones en ampliación de calles y avenidas, en favor de los ciudadanos y ciudadanas. Se construyen parques y plazas, en favor del esparcimiento integral y ambientalmente seguro.
Un problema laboral denunció en días pasados la inadecuada gestión del transporte público, la ausencia de políticas ambientales urbanas. Los propietarios de estos vehículos obligan a sus chóferes a determinado número de vueltas, y por si eso fuera poco, éstos deben conducir ¡dieciséis horas continuas!. El tema de los micros no es privativo de la Dirección de Tráfico y Transporte; prioritariamente se refiere a los espacios públicos y abiertos a los que todos tenemos derecho. Ignoramos las razones por las cuales el Gobierno municipal no adopta decisiones similares a las de sus pares en otras ciudades de Bolivia, pero sería un buen regalo de bicentenario.